Serie: Naruto
Status: Completo 7/7
Sinopsis: Ya han pasado más de tres años ¿Y aun me sigue sucediendo igual? ¿Por que no puedo decirle lo que siento? Por eso incluso me había inscrito en esta universidad, para seguir viéndolo por lo menos, pero no esperaba coincidir con él en clase. ¡Que gran error!
Disclaimer: Los personajes no son míos, solo la historia.
¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos! ¿Cómo
puedo ser tan impulsivo? Definitivamente me agradaban mas los desmayos, así
simplemente podía tomarla en brazos, llevarla a algún lado y esperar a que
despertara… ¡pero no! Pareciera que estaba de moda eso de salir corriendo, y yo
con el esguince en el tobillo…
¡Maldición! Simplemente…quería que ella supiera…
que se diera cuenta… ¡Por todos los dioses! ¡Era tan obvio! ¿Cómo no se
percataba de que yo estaba totalmente estúpido por ella?
Me empezó a doler la cabeza, ¡lo
que daría por una aspirina! Por eso, y por un GPS donde me diera la ubicación
exacta de Hinata, porque no necesito ser un genio parea darme cuenta de que en
el estado en el que estoy ni siquiera alcanzaría a un anciano en andadera; así
menos a una chica en buenas condiciones físicas como Hinata que tienes sus pies
en buenas condiciones, sus piernas tan…glup…piernas tan… ¡Diablos! ¿En que
rayos estoy pensando? ¡Auch! Me alborote tan fuerte el cabello que me lastime,
y me di cuenta de que ya todos salían del salón.
“Ey, Naruto… ¿Qué te paso eh? Te
ves muy mal.”
“Nada Deidara… nada.” Me pare y
comencé a caminar hacia la puerta.
“Pues tu cojear y las venditas
en tu rostro me dicen lo contrario, además… ¡¿Qué fue eso?! ¡Te confesaste en
medio de un examen!” Soltó una sonora carcajada. “¡Vaya que eso estuvo genial!”
“Que bueno que te gustara, pero
la declaración no era para ti.”
“¡Wow! Claro, claro… era para la
guapísima de Hinata. Bueno, pero si no te hace caso…”
“¿Qué dices?” No estaba del
mejor humor del mundo, ¿y a él se le ocurrían ese tipo de comentarios?
“Cálmate, pero hay que
aceptarlo, Hinata es una chica muy guapa, con bello cuerpo, amable, etcétera… además,
creo que no eres el único que babea por ella, y ahí me incluyo brother.”
“Me da igual cuantos quieran con
ella, se que tengo la ventaja porque sé que siente algo por mi.”
“¿Eh?, ¿Y no serán nauseas? Y de
seguro se fue corriendo a comprar el vestido de novia ¿no?”
“Callate.”
“Ay, sabes que tengo razón.
¿Entonces por que corrió despavorida?”
“Callate.”
“Pero...”
“Callate.”
“Esta bien, me largo.” Salió
echando chispas y me quede solo en el salón.
Y ahí esta la única forma de
deshacerse de Deidara, ¿Por qué tenia que venir ese idiota a revolverme las
ideas? Mi cabeza…uy… ¡Por todos los cielos, una aspirina por favor!
“¿Y ahora que estupidez
hiciste?”
¡Lo que me faltaba!
Definitivamente un Hyuuga que no quería ver, por lo menos ahora, pero ¡Diablos!
¡Como me tranquilizo verlo!…en serio que si ando mal.
“¿Cuál de todas?”
“¿Alguna reciente de la que no
este enterado?” Solo cruzo los brazos sobre el pecho.
“Por eso, ¿Cuál de todas?” Ahora
si, hizo una expresión de fastidio.
“Habla, no me hagas perder el
tiempo.”
“¿Quieres que empiece antes de
que Hinata saliera corriendo, o después de eso?”
Me miro mal, ¡vaya que este tipo
no tiene paciencia! Ya se que me pongo a decir estupidez y media cuando estoy
nervioso, pero… ¡no puedo evitarlo!
“Recuérdame…” Se masajeo las
sienes. “Recuérdame porque te estoy ayudando.”
¡Caramba! Ya me iba a echar en
cara lo de sobornar a la profesora para que me hiciera esa ultima pregunta;
vaya, solo faltaba que me cobrara ese dinero. Mejor, desviemos el tema…
“Porque…porque…porque…em… ¿Y si
mejor omitimos esa pregunta?”
“Eres un idiota, ¿lo sabes no?”
“Pero soy un idiota enamorado de
tu prima.”
“Pero además de idiota eres
imprudente.” Me enseño su mano vendada.
“Wow, así que también te hiciste
daño.”
“Es lógico, si un tonto te cae
encima, y añadiéndole el caer por las escaleras.”
“¡Tu no fuiste el que rodaste por las escaleras!”
“No, por que tengo mejores reflejos
que tu. Porque crees que tu eres el mas golpeado.”
Yo no quería responder, se que
tengo todas las de perder contra Neji, es demasiado perspicaz. Después de todo
tampoco quería discutir, el ya había echo suficiente curándome las heridas del
día anterior, en serio, no es nada bonito rodarse por las escaleras desde un
segundo piso; ¡pero no era mi culpa! ¡Pensé que estaban secuestrándome! ¡No
quería que le metieran mano a este hermoso y sensual cuerpo! Es por eso que
forcejeamos. Además, ¿Cómo iba a saber que solo se trataba de Neji llevándome a
cuestas a mi cuarto? Esperen un momento…
“Solo una cosa Neji, ¿puedes
explicarme el por que seguimos aquí de idiotas discutiendo cuando podríamos
estar buscando a Hinata?”
“En primera, el único idiota
aquí eres tu; segundo, no hay necesidad de buscarla porque me imagino donde
esta.”
“¡¿Y por que no me habías
dicho?! Llévame a…” Me interrumpió.
“No lo hare.”
“¿Qué?”
“No voy a llevarte a donde esta
Hinata.” Su seriedad me decía que no era broma. “Debes de entender, una chica
sale huyendo porque necesita estar sola, y Hinata no es la excepción.”
“Pero…pero… ¡Quiero verla!”
“Naruto.” Dio un resoplido. “Hoy
me voy, así que te lo explico: dale su tiempo, se amable con ella, y por Dios…
¡se prudente!”
“Tratare.”
“¡Naruto!”
“Esta bien, esta bien, lo HARE,
¿contento?” Este si que podía ser persuasivo.
“De acuerdo, nos vemos luego,
cuida mucho de mi prima.”
Neji salió del aula, lo perdí de
vista mientras que dejaba a mi cuerpo sucumbir debido al cansancio, me
acomode
en el pupitre, y me dormí.
---------------------------------------------------
Han pasado cuatro días desde que
Neji se fue, ¡cuatro días! ¿Debo decir que estoy desesperado? Creo que es
demasiado evidente a estas alturas; y ya se que deben estar pensando ¿y Hinata?
¡Grr! ¿Me creerían si digo que no tengo ni la menor idea? No se ha aparecido en
clase, y no la he visto, hasta llegue a pensar que Neji pudo obligarla a
cambiarse de Universidad, pero no, vi a Temari su compañera de cuarto y me
explico que Hinata esta bien.
¡No puedo más con esta intriga!
Quiero verla, necesito verla, me urge verla, ¡Dios! ¡Muero por verla! Me siento
como animal enjaulado, ¡Y no lo soporto
mas!, ya se que es demasiado tarde, que casi es
medianoche, ¡Al diablo la
prudencia!
Ya se que en situaciones como en
la que estoy ahora la fuerza de gravedad juega en contra de los humanos, y
estos cuatro metros de altura me están intimidando de verdad, no es que sea
miedoso, mas bien soy…em… soy consciente de que no debería estar arriba de este
árbol y de lo que me puede pasar si me caigo. De hecho ni entiendo como pude
subir tanto con mi tobillo lastimado, ¡eso es raro! Pero mejor me apuro, a ver
¿Dónde esta el celular?
Me apoye en una rama y me puse a
marcar un numero ya bien memorizado, un numero que me rondaba en la cabeza
durante estos cuatro desdichados días, un numero que se supone yo no debería
tener, un numero que era mi oasis en el desierto. El numero de celular de
Hinata.
“Diga…” ¡Vaya, hasta su voz es
tan linda!
“Asómate a la ventana por favor.”
Colgué.
¿Se asomará? Espero con toda mi
alma que si, me quede muy quietecito, eso de estar a solo un metro de distancia
de su ventana me hacia sentir nervioso, mas el pensar que me confunda con un
acosador, y eso sin añadir el vértigo que ya empezaba asentir. Oí como abría la
ventana, entonces vi su hermoso rostro.
“Na…Naruto….tu…t… ¿tu aquí?”
¡Ah! La sensación que tuve fue
como respirar después de estar mucho tiempo sumergido. ¡Dios!
“Eh…Hinata…bueno…”
¡Crack! Oh, no….oh, no… Al dar
un paso mas para acercarme a su ventana se escucho un crujido de la rama en la
que estaba apoyado, algo me dice que mis sesenta y tres kilos eran demasiado
para esta, así que retrocedí…eso fue peor. Pise mal y me resbale, he de añadir
que caí solo tres de los cuatro metros que me separaban del suelo gracias a un
solitario arbusto que pase a perjudicar aplastándolo casi por completo ¡Dios lo
tenga en su santa gloria si no pasa de esta! Me senté para asegurarme de que
aun seguía completo, y en eso estaba cuando la vi acercarse.
“¡Por todos los cielos! ¡¿Estas
bien?!”
Se veía tan preocupada, y no pude evitar
sonreír… estaba preocupada por mi.
“Si, estoy…Auch.”
¡Rayos! Me apoye en el tobillo
lastimado, que como no, me dolía de nuevo y me impidió levantarme. Y se que mi
mente esta medio perturbada por la caída pero aun con todo pude ver con lujo de
detalles como Hinata se arrodillaba y me abrazaba, mientras sus ojos no paraban
de llorar, ¡Válgame! Hasta me sentí mal conmigo mismo por hacerla llorar, pero seria tonto de mi parte
no corresponderle el abrazo.
“Estoy bien, solo que mi
tobillo…”
No acabe la frase por que Hinata
se deshizo de mi abrazo y se puso a checarme ambos tobillos.
“Este esta vendado, ¿ya te
dolía?” Tenía mi pie vendado en sus manos.
“Si.”
“¿Y así subiste al árbol?”
“Si.”
“Te pudo posar algo peor ¿En que
estabas pensando?”
“En ti.”
Su voz era tan
tranquilizadora…aunque me estuviera regañando, por eso es que solo deje a mis
palabras fluir, conteste con oraciones tan simples para dejarle saber sin
rodeos lo que quisiera saber, respondí mecánicamente…con la verdad.
“Na…ruto…yo...yo…” Se sonrojo y
desvió la mirada.
¡Maldición! ¡Se ve tan hermosa
sonrojada! Incluso me daban tantas ganas de estírame y besarla, robarle un beso
para que no fuera necesario decir tanta palabrería, para expresarle cuando la
quiero sin necesidad de usar letras, silabas, palabras, oraciones, ¡pero no
puedo! ¡Estamos hablando de Hinata!
“Estaba… preocupado…por ti. No
fuiste a clase.”
“No…no tienes que preocuparte,
yo… no me sentía con ganas de ir.”
“¿Tiene eso que ver con lo que
dije en clase?” Esa pregunta me quemaba la garganta.
“Na…na…naru…to….no es eso.”
Le tome la mano, quería sentir
su ritmo cardiaco bajo mis dedos en el momento en que ella escuchara lo que
tenia que decirle.
“No soy muy bueno con el Inglés,
así que lo repetiré en mi idioma natal.”
Se deshizo de mi agarre al
momento que se separaba varios centímetros de mí, ya empezaba a frustrarme,
¿quería huir de nuevo? No podía permitir eso, así que la jale de la muñeca y la
envolví con mis brazos para que no tuviera escapatoria, así que esto iba a
resultar susurrándole al oído.
“Yo…yo…” Me sonroje. “Te…te…”
¡¿Acaso el tartamudeo es contagioso?!
“No…no sigas… se a lo que
viniste.”
Me rodeo ella también con sus
delicados brazos, puse sentir toda su fragilidad, su amabilidad, su ternura…
todo su amor en ese abrazo.
“Te amo Naruto, te amo desde que
te conocí.” Me apretó mas entre sus brazos.
Me sentí el estúpido más feliz
del planeta, ¡Todo me resulto al revés! ¿No se supone que el que se iba a
confesar era yo? Y para rematar… ¡¿Como pude ser tan ciego?! ¡Hinata y yo nos
conocemos desde la preparatoria! ¿Me amaba desde aquel entonces? Nunca me
imagine que se guardará su amor tanto tiempo, y aun peor… su dolor. ¡Y yo de
menso queriendo conquistar a su amiga! ¡Me odio solo de pensar lo que le hice
pasar!
“Lo siento Hinata… te hice
sufrir demasiado.”
“No Naruto, yo fui la tonta que
nunca te dijo nada, aunque me propuse muchas veces confesarte lo que siento…simplemente
no pude hacerlo…perdón.”
¡Por todos los cielos! ¡Hasta la
azúcar seria amarga a su comparación! ¿Cómo puede ser tan dulce? Si el idiota
en la historia siempre fui yo…tan estúpido que no se dio cuenta hasta que Neji
lo pronuncio, hasta que casi me lo deletreo: HINATA-TE-AMA.
“Por favor…no te disculpes
Hinata…el que tiene la culpa soy yo.”
Casi me echo a llorar como un
niño de seis años, al pensar que yo me enamoré de ella solamente hace un mes, de su forma de ser, su timidez, su
humildad, su inteligencia, su belleza; mientras ella llevaba mas de tres años
enamorada de mi, sabrá Dios que me habrá visto. He de aceptarlo… definitivamente:
Soy un idiota.
“Hinata…”
Nos separamos unos momentos y
nos quedamos viendo lo que me pareció una eternidad, pude apreciar de cerca
cada detalle de su rostro: su hermoso cabello negro del que se distinguían
destellos azulados, su piel tan clara y suave, sus mejillas sonrosadas, sus
hermosísimos ojos violeta tan parecidos a los de Neji y a la vez tan distintos,
sus labios rojos cereza; esta vez no iba a contenerme en hacer lo que me pedía
mi corazón. La tome de la barbilla y me acerque a ella, nuestros labios se
encontraron, en dos
palabras…la besé.
No se exactamente como describir
lo que sentí en esos instantes, podría decir que es como saberse ganador de la
lotería, pero nunca me he ganado la lotería así que… a mi manera de describirlo
seria como sacarme la mejor nota de clase aun siendo el peor para los estudios,
o mejor sea dicho…fue mucho, mucho, mucho mejor lo que sentí… me sentí amado.
“Naruto…eso…eso… ¿Qué fue ese
beso?”
¡Tan tierna! Su rostro todo
colorado era encantador, aunque en estos instantes yo debo estar igual de
sonrojado. ¿Apoco quedaban cosas que explicar después de eso? Pensé que la
acción suprimía cualquier tipo de duda. Pero le sonreí al escucharle hablar, si
ella quería una explicación, claro que la tendría.
“Fue la demostración de que te
amo, es obvio ¿o no?”
FIN
Subiré otras dos historias relacionadas en cierta forma con esta... ojala y les agraden.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario