Serie: Inuyasha
Status: 2/??
Sinopsis: Bankotsu nunca se imagino ser novio de una niña de Primaria; Kohaku no se esperaba sentir mas que amistad por la novia de un amigo; y Kanna ni siquiera llego a pensar siquiera en tener alguna compañía...
Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.
NO ES CUESTIÓN DE EDADES
CAPITULO 2 Buenos o malos, simplemente ¿amigos?
Desde que yo
era niño siempre me agradaron los columpios, esa sensación de libertad, de
sentir el aire en tu rostro, el desafiar la fuerza de gravedad, todo en si era
una sensación tan relajante y divertida a la vez…pero, a mi punto de vista,
parecía no agradarle a Kanna. O al menos eso me parecía, ya que en ningún
momento ella sonrió, o grito un ¡Si! o un ¡Yupi! como suelen hacer los niños al
estarse divirtiendo, mi pequeña era muy distinta a los niños comunes, pero
pensar que ella era incapaz de divertirse era exagerar ¿o no? Me entristecí un
poco, ¿acaso a ella no le agradaban los columpios? Y si era así ¿Por qué no lo
decía? ¿para no hacerme sentir mal tal vez? Si supiera que me hacia mas infeliz
el obligarla a hacer algo que ella no deseara. Deje de columpiarla,
definitivamente algo andaba mal aquí.
“¿No te agrada?”
Creo que yo
tendría una cara algo sombría al decir eso, lo siento no pude evitarlo.
“¿El columpiarme?, se
puede decir que si, pero…no me siento muy segura, podría caerme.”
Así que era
eso, tenia miedo de caerse, pero lo bueno es que yo estaba ahí.
“No te caerás, no te
preocupes, de eso me encargo yo.”
Le sonreí de nuevo.
Nos dirigimos
a otro columpio cercano, era de esos que parecían mas bien bancas suspendidas
en el aire, así que bien cabíamos perfectamente ella y yo. Después de que se
sentara yo también tome mi lugar e inicie el movimiento de péndulo del
columpio, la sujete con mi brazo derecho en una especie de abrazo para que ella
no tuviera miedo de caerse. La voltee a ver, pero mi pequeña tenia los ojos
cerrados, me preocupe.
“Que agradable.”
Me paralice
por sus palabras, y a decir verdad, me sentí muy bien conmigo mismo, tal vez mi
mente me jugó una broma, por que me pareció verla sonreír. Bajee la velocidad
del columpio hasta que nos detuvimos.
“¿Quieres un algodón de
azúcar?”
Compramos un
par, a mi, claro que me gustaban los dulces, pero el problema era que yo
ignoraba si a ella también.
“Pareciera que se
derrite en la boca, esta muy dulce, me gusta.”
Era la
primera vez que me decía lo que pensaba sin tener que preguntárselo, eso me
hizo sentirme feliz.
“¿Son tus favoritos o
algo así?” Me
daba curiosidad saber eso.
“En realidad, no lo
había probado antes.”
“¿Qué?”
“A mi hermana no le
gusta que coma dulces, así que nunca me dejo probarlos.”
La felicidad
se desvaneció en un instante, ¿era posible que alguien fuera tan cruel con un
hermano? Pero me sentía impotente al saber que yo no podía hacer nada, mi campo
de acción estaba de las puertas de su casa hacia afuera, mientras que su
hermana podía dañarla con toda impunidad en el interior de su hogar. Lo único
que quedaba era hacerla feliz por lo menos unos instantes, cuando ella
estuviera conmigo. Con todo el odio de mi corazón la lleve hasta su casa.
“¿Podemos vernos
mañana?”
“No estoy segura.”
“No te preocupes, no
quiero que te sientas obligada. ¿Te parece bien pasado mañana?”
“Si.”
“Me la pase muy bien mi
pequeña”
“Yo también.”
“Nos vemos pasado
mañana, que duermas bien.”
Se que
estarán pensando, “que no se supone que cuando dejas a tu novia en su casa,
como despedida ambos se…” pero olvídenlo, eso esta totalmente descartado, lo
pensé, pero no lo hice por la simple razón de que Kanna tiene solo doce años,
¡No soy un pedófilo por Dios Santo! Además de que nunca he visto a mi pequeña
de esa forma, ella es una niña después de todo. Me fui a caminar un rato, tenía
que descansar un poco, más que nada del cansancio mental que me acomplejaba en
esos momentos.
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POV. Kohaku o0o0o0o0o0
Después de
esa pequeña dificultad inicial, aquellos dos se volvieron amigos tan
rápidamente que casi me da vértigo, a decir verdad a mi también me agrado ese
chico Abel. Me pude despejar un poco, sus constantes bromas me hicieron pasarme
un muy buen rato, y aunque él había dicho que era malo en el soccer, resulto
ser bueno en verdad, de echo él era un buen defensa, yo un mal delantero y
Jakotsu un pésimo portero. Pero como todo lo que empieza tiene que terminar,
paso igual con nuestro partido amistoso, así que todos volvimos a casa.
Pero
como siempre, Sango ya me esperaba en el recibidor.
“¡Ya estoy en casa!”
“¿Y bien?”
No quería esperar ni un segundo, y yo sabia a lo que se refería.
“No estaba, me dijo
Jakotsu que salió a ver a su novia.”
“Mn…entonces si es
cierto. Pobre Shiori.”
¿Oi bien?
¿Shiori? Y yo que pensaba que el favor era para mi hermana, hasta llegue a
creer que desde que inicio todo este asunto de la novia lo que hacia moverse a
Sango eran los celos. Como su hermano, se supone que yo tendría que ayudarla a
averiguar, pero según ella todo este jaleo era por Shiori. ¡Rayos! A esa tipa
ni siquiera la conozco bien, además yo quiero a Bankotsu de cuñado. ¿Mis
razones? Bien, las diré: resulta que
igual que todos los hermanos, yo deseaba sacar algo de provecho de que mi
hermana tuviera novio, y el que brindaba esto mas que nadie seria Bankotsu, ya
que el posee las mejores consolas y los últimos videojuegos del mercado, y ahí
era donde entraba yo como hermano menor de Sango. Pero no, ella también lo
había arruinado todo, según me entere cuando jugaba soccer con Jakotsu, ahora
resultaba que mi hermana tenia una peculiar fijación por Miroku. ¿Cómo era eso
posible? Si ese era muy mal prospecto miraras por donde lo miraras, ese era un perdedor tan egoísta
que podría asegurar que no da dinero ni para el templo.
“Y esa Shiori…em… ¿Qué
tiene que ver?” Bien,
tenia que decírselo de una vez.
“Ella
esta enamorada de Bankotsu, ¿Qué no te diste cuenta?”
Tendría que ser demasiado estúpido o ser retrasado
para no darme cuenta de eso, no creí que mi propia hermana dudara de mi
inteligencia de esa forma tan brutal. Y… oh si, la pregunta obligada en estas
circunstancias.
“Si me di cuenta,
entonces… ¿nosotros que tenemos que ver?”
“Kohaku, es obvio. ¡Por
que somos amigos de ambos! ash, mejor ve a terminar tu tarea, tengo mucho que
pensar.”
Amigos, si
como no, si Shiori no entraba en mi categoría de amigos ni a la fuerza, era
O-B-V-I-O que yo no hacia todo eso para ayudarla a ella, y si, ya se que estoy
citando la palabrita de Sango. Obvios mis… ¡zapatos!
“¿Y que esperas? Vete a tu
cuarto.”
“Pensé que estabas
celosa.” Ya lo
dije, así que a ver que pasa.
“¿Celosa? ¿De que
Bankotsu tenga…?”
Se rio en medio de sus cavilaciones. “¡No!
¿Cómo pudiste pensar eso? ¡Claro que
no!” Todavía estaba en medio de su risa.
“Entonces… ¿si fuera
Miroku si estarías celosa?”
¡Ups!, eso no
tendría que haberlo dicho, además de que Sango paro de reír y se me quedo
mirando sorprendida. Tarde unos segundos en recapacitar.
“Lo siento hermana, no
debí decir eso.”
“Acaso, ¡¿Viste a Miroku
con alguien?!”
Fueron segundos que no me creí, ahora ella me tenía sujeto del hombro con
demasiada fuerza, faltaba poco para que me lo dislocara.
“¡Auch! Yo…no…ni
siquiera lo he visto hoy…” Me
intente zafar y ella me soltó de su agarre, espero que no me quede un moretón.
“Eh…yo…eh…” ¡Que bien! Ahora se quedaba sin
palabras, que conveniente.
“Me voy a mi cuarto a
hacer mi tarea.”
Tanto ella
como yo sabíamos que yo estaba mintiendo, hacer tarea ¡si, como no!, pero claro
que Sango no estaba en posición de recriminarme por el simple echo de lo que
acaba de ocurrir. Esto me hace pensar otra cosa, al parecer Jakotsu si da
información de fiar, la reacción de mi hermana me afirmaba que en realidad si
estaba interesada en Miroku. ¡Rayos! Demasiada información en un día como para
asimilarla, primero Bankotsu y ahora mi hermana, tsk. En fin, tenia toda la
noche por delante, ¡que complicados pueden llegar a ser los de preparatoria!,
no puedo comprender del todo, aunque se que no soy la persona mas adecuada para
decirlo, por eso de que mi historial de novias esta en ceros y de que, de echo,
no tengo a ninguna chica que me interese en estos momentos; pienso y creo que
es lo mejor, de que todos estos enredos amorosos se los queden ellos solitos,
¡si! eso es, que no me metan a mi en sus problemas, yo no tengo nada que ver.
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POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Día 4 SOLEADO, TEMPERATURA 24 GRADOS,
HUMEDAD 36 %
No es que me
considerara guapo pero, ¿Por qué entonces Shiori es tan molesta conmigo? Le
gusto, eso lo entiendo, y se que es una chica bonita y todo eso, que muchos me
dicen que le haga caso, ¿pero eso es suficiente para hacerme pasar incontables
incomodidades? Si eso es ahora que no somos nada ¿Quién sabe que podría pasar?
para no irme tan lejos, ayer, que precisamente no fui a ver a Kanna, se le
ocurre aparecerse en casa de Sango, en medio de nuestra sesión de estudio, salí
de allí a lo mas rápido que me fue posible, y por eso tuve que pedirle ayuda
con el tema que se me complicaba a Jakotsu, lo peor era de que se la paso
hablando de un partido de soccer que tuvo, ¿soccer? ¿Jakotsu?, hasta a mi me
suena raro, y de un nuevo amigo que hizo del que ya se me olvido el nombre.
Como sea ya es viernes, sobreviví una semana mas, o algo así, viéndome en el
espejo me pregunto, ¿todo esto es necesario? digo, nunca se me ha hecho muy
necesario el verme atractivo para alguien, y se que Kanna es mi novia, de doce
años, pero novia al fin y al cabo, aunque sinceramente no parece importarle
como me vea... ¡por Dios! Eso sonó muy gay.
“¿Vas a ir a verla?”
Me limite a
mirar a mi hermano en el reflejo del espejo.
“Si, ¿Por qué?” La pregunta obligada.
“¿Ya voy a poder
conocerla?”
Me voltee
para mirarlo de frente. Se que es mayor e incluso mas alto, entonces ¿Por qué
actuaba de manera tan infantil? si no me equivoco ¿quería empezar a hacer un
berrinche?
“No, aun no, creo que ya
te había dicho que esperaras.”
“Pero…pero…”
¿Alguna vez
han visto al gato con botas de la película Shrek cuando hace cara tierna? Pues precisamente
esa era la expresión que quería imitar Jakotsu en este momento, claro que su
metro sesenta y ocho no le ayudaban en nada.
“Te
dije que esperaras, así que no empieces con tus chantajes.”
Para no dale
mas largas al asunto y evitar la mirada envenenada de mi hermano, tome mi chaqueta
y salí de casa, en fin, de verdad que a veces mi pequeña se me hacia incluso
mas madura que Jakotsu. Saben que, creo que caminar distraídamente se me da muy
bien, tanto que no me di cuenta hasta que estuve muy cerca de que Kanna ya
estaba en una banca esperándome. Me dio gusto verla, creo que era por que sabia
que aquí estaba lejos de esa hermana que la atormentaba, así que como siempre
le sonreí.
“¿Llevas mucho tiempo
esperando?”
“No demasiado.”
“Me alegro de eso,
entonces…”
“¡Hermano!”
No es necesario
pensar mucho para adivinar quien estaba hablándome, pero para que quede bien
claro, era Jakotsu mi hermano, que venia corriendo hacia donde estábamos Kanna
y yo,
¿Qué no le dije que esperara? Lo siento, olvide que la palabra “esperar”
es inexistente dentro del vocabulario de Jakotsu.
“Que bueno que pude
alcanzarte.”
Se agacho un
poco y exhaló profundamente, después fue cuando volteo a ver a Kanna, en su
mirar pude comprobar que estaba siendo muy critico.”
“¿Qué es lo que…?” Fui interrumpido.
“¿Es ella?” ¡Era tan común que ignorara mis
preguntas cuando le convenía!
“Ash, si es ella, pero…” Otra vez fui interrumpido.
“¡Kyaaa! ¡Es lindísima!”
De nuevo una de
esas expresiones raras, ¿de donde habrá sacado eso de “Kya”? ¿Y por que ponía
cara de ensueño?
Vi la
confusión de Kanna en su rostro, así que
voltee para hablarle a ella, por lo menos era de las personas que no me
ignoraban.
“Kanna, el es mi hermano
Jakotsu.”
“Pero hermano, ¿no crees que es un poco
bajita?”
“¿Bajita?” No se había dado cuenta, ¡es tan
molesto dar explicaciones! “No, eh… claro que no, ¡su estatura es
normal!... ella tiene doce años. Pero volviendo a nuestro asunto… ¿Qué haces
aquí?” Claramente ya empezaba a disgustarme. “Te dije muy claramente que
esperaras, ¿solo me seguiste por eso? ¿por que querías conocerla?”
“Eh, claro que no, ¿cómo
puedes pensar eso? Lo que sucede…es… que Suikotsu hablo hace rato, va a tener
su partido hoy, y como saliste muy rápido se me olvido decirte.”
Algo me decía
que no era totalmente sincero, pero de todos modos…
“Pequeña, se que debería
de ser un día solo para nosotros, pero bueno, mi otro hermano…em, Suikotsu va a
tener un partido y es importante… Bueno, al grano, ¿Quieres que vayamos?”
Debo de
admitir que Jakotsu no era la persona mas oportuna del mundo, pero
definitivamente era un recado importante el que tenia que decirme, bueno, por
lo menos para nosotros era importante, siempre íbamos a los partidos de
Suikotsu, y este era el de semifinal ¿me doy a entender no? , no era un partido
cualquiera. Aun con todo eso no estoy del todo seguro que Kanna quiera ir solo
por que fuera algo trascendental para mi, más con eso de que parecía pensarlo
mucho.
“Si no tienes deseos de
ir, yo lo entiendo, de verdad.” Tenia
que serle sincero.
“Pero hermano, es muy
significativo para Suikotsu que...”
Extendí la
mano para tocar a Jakotsu, esto como señal de que guardara silencio. A veces,
de verdad, pero muy realmente, me sentía mayor que Jakotsu, ya que el muy pocas
veces se comporta como una persona adulta, huh, es desesperante.
“¿De que es el partido?”
Ahora que lo
pienso, no he mencionado eso, creo que por eso lo meditaba tanto, ¿Cómo era
posible que omitiera un detalle tan importante? Mi pequeña definitivamente es
inteligente.
“Eh, bueno…es un partido
de football americano.”
“Nuestro hermano
Suikotsu es el quarterback.”
¿Por qué
Jakotsu se metía muy fácilmente donde no le llamaban? Además ¿Por qué daba
información que ni viene al caso?
“Bueno yo, nunca he
visto un partido de futbol americano, así que creo que si me gustaría asistir a
uno.”
“¿Qué? ¿Nunca?” Ese era otra vez Jakotsu, en fin,
trate de ignorarlo.
“Entonces, ¿si vienes?” No podía ocultar mi alegría ni un
poco.
“Si.” Mas clara ni el agua, ¿verdad?
“¡Vaya! Que nunca ha
visto un partido de football americano, ¿pues de donde la sacaste hermano? ¿de
un convento?”
Siento que ya
le había pasado muchas cosas, pero esa definitivamente era la gota que
derramaba el vaso.
“Guarda silencio
Jakotsu, ¡o no vas!”
“Esta bien, ya me calmo,
no te enojes, ¿ok?”
Y sorprendentemente
guardo silencio.
Tuvimos que
tomar el tren hasta la Universidad de Yokohama, porque ahí Suikotsu cursaba su
cuarto semestre en la carrera de medicina. El camino hasta el estadio era ya
fácil de recordar por el hecho de ir ahí con frecuencia, pero eso si, había un
mar de gente de los cuales la mayoría tendría algún artículo decorado con el
nombre o la imagen de la mascota de la universidad, los Tigers, ese era nuestro
equipo.
“Hay demasiada gente.”
“Em…si….es porque son
las semifinales.”
Obviamente
para entrar había filas tan largas que hasta parecía que estaban regalando dinero, tuvimos que
formarnos y esperar nuestro turno, fueron algo así como quince minutos, lo
afortunado era que ya teníamos nuestros lugares apartados, y aunque no lo crean
esa es la ventaja de ser el hermano del quarterback, asientos justo enfrente de
la yarda cincuenta.
“Kanna, ¿tienes hermanos
mayores?”
Ese era
Jakotsu que volvía a hablar, era la primera vez que le oía dirigirse a ella,
pero como que era con una pregunta con poco sentido.
“Solo tengo una hermana
mayor.”
“Que lastima, porque ya
que te cedí a mi hermano seria justo que tu hicieras lo mismo, pero como no
tienes hermanos varones, no hay nada que se pueda hacer, ni modo.”
¡¿Cómo se le
ocurría hacerle ese comentario?! Ya me imagino que ha de estar pasando por la
mente de este pervertido.
“Jakotsu, ¿recuerdas lo
de hace rato? ¿Lo de guarda SILENCIO?”
No me culpen,
soy muy malo ocultando mi enojo. Por suerte Kanna pareció no entender el
sentido de las palabras de Jakotsu.
“Si lo recuerdo pero…”
“Cállate.”
“Pero…”
“Cállate.”
“Ok.”
Todavía no
comenzaba el partido pero mi pequeña miraba el terreno de juego de forma muy
analítica, como que va a ser verdad eso de que nunca ha visto un partido de
football americano.
“Esas son las
subdivisiones de las yardas.”
Le señale las líneas. “Pero em… ¿sabes cuanto es una yarda?”
“Son 0.914 metros, o
91.44 centímetros.”
Pues si que
sabia, y no me imagine que lo supiera de una forma tan… exacta, en realidad yo
iba a decir que una yarda era un poco menos de un metro pero esta explicación
ya sobraba ¿no? Vi a mi hermano de reojo, hizo una mueca de diversión, no hablo
pero con esa expresión era suficiente para molestarme.
“¿Y que son esas bandas
a los extremos?”
“Son las zonas de meta,
cada equipo defiende una, y si el equipo contrario llega a entrar con el balón
a la zona que estas defendiendo pues…”
“Es touchdown.” Le dije que se callara ¿verdad? ¿O lo
tartamudee?
“Ejem… Jakotsu nadie
pidió tu explicación ¿sabes?”
No seguí ni
con el regaño ni con la explicación por que ya empezaban a anunciar a los
equipos, y poco a poco entraron los jugadores, entre ellos estaba Suikotsu. Se
dirigieron a las bancas, menos mi hermano que se nos acercó como siempre antes
de cada partido, escuche a unas escandalosas gritar a nuestras espaldas.
“¿Qué tal chicos? Me da
gusto que vinieran.”
Miro a Kanna y… “¿Ella viene con ustedes?”
“Si, ella es Kanna.” Otra vez explicaciones, ¿dos veces en
un mismo día?
“Es la pequeña novia de
Bankotsu.”
Recuérdenme
matar a Jakotsu llegando a casa ¿quieren? , como ya dije antes, él es muy bueno
metiéndose donde no le llaman. Suikotsu me dio un jalón para susurrarme, se
veía preocupado.
“Eso… ¿es cierto?,
¿sabes cuantos años tiene? Porque se ve como de primaria ¿no?”
“Tiene doce, y es cierto
es mi novia, es una historia muy larga sabes.”
“Esta bien, ya me
explicaras.”
Volteo a ver a mi pequeña y se le acerco. “Mucho gusto Kanna, soy Suikotsu, que bueno
que Bankotsu te trajera al partido…”
Mi hermano se
quedo a media oración por la interrupción de su amigo Sesshoumaru, ¿recuerdan
lo que dije acerca de unas escandalosas a nuestras espaldas? pues se puso peor,
mucho, pero mucho peor. Díganme ¿Qué tiene de especial? ¿Solo por que es tan
alto como Suikotsu?, ¿o porque es uno de los miembros mas destacados del equipo
de football?, ¿o porque cursa medicina, y eso lo hace un medico en potencia? ¿o
es por que según las escandalosas es muy guapo?, aunque pesándolo bien,
olvídenlo, mi autoestima ya esta lo bastante decaída.
“¡Hey!, ya hay que
empezar el calentamiento Tigre.”
El tipo volteó a ver a mi pequeña, al parecer era muy obvia estando ahí sentada
junto a nosotros. “¿Y la niña? ¿Viene con tus hermanos?”
“Bankotsu la trajo.”
“¿La trajo?” Oye tonto, ¿por qué le haces eco a lo
que dice Suikotsu?
“Es su novia.” ¡Solo faltaba que Suikotsu se lo
deletreara!
“¿Tu hermano es
pedófilo?”
¡Caray! Y
este idiota tenia que venir a decirme eso, además ¿Qué no ve que estoy frente a
él? ¿Por qué no me lo pregunta a mí directamente? ¡No soy invisible sabes!
Vamos, creo que tipos como este no le dirigían la palabra a personas como yo,
nunca…mas bien, de lo que llevamos de conocernos él no me ha hablado, es mas,
apenas si dirigía palabras con las demás personas, así que escandalosas a mis
espaldas por favor resígnense.
El que
respondió fue mi hermano mayor.
“Claro que no, pero ya,
vete adelantando y en seguida te alcanzo.”
“Bien, solo no tardes
que el entrenador se puede molestar.”
“De acuerdo.” Miro alejarse al idiota ese y después
siguió hablando con nosotros. “Lo siento pequeña no puedo platicar mucho
contigo, ya escuchaste tengo que irme, espero que mi hermano te lleve un día de
estos a nuestra casa.” Suikotsu asintió, esa era la señal. “Chicos,
deséenme suerte.”
“Claro.” Declaramos
al unisonó Jakotsu y yo.
Pasando a lo
interesante, a nuestro equipo le toco ofender primero, y logramos el primer
touchdown del partido, pero como siento que no tiene caso que narre todo lo
ocurrido solo diré lo más importante, ¡ganamos! Fue un partido muy reñido, eso
sin duda, pero vencimos al
final de cuentas, quedando el marcador 35-31 a favor
de nosotros.
De antemano
sabia que si ganábamos Suikotsu se iría a festejar con lo demás, por eso solo
lo felicitamos mandándole un mensaje al
celular y nos fuimos a casa, aunque no pude convencer a Jakotsu de que se
adelantara, insistió en acompañarme a dejar en su casa a Kanna, por lo que
tenia que aguantarme también su platica.
“¿Te haz dado cuenta de
cómo todos su compañeros estiman a nuestro hermano?”
“Es el quarterback, es
obvio ¿no?”
“Creo que si, pero me
refiero a…”
“¡Hey! ¡Ustedes…!”
Era una voz
desconocida que nos llamaba desde nuestro costado izquierdo. Pensaba ignorarla
simplemente pero Jakotsu se detuvo, supongo que él sabía de quien se trataba.
Voltee, no solo era uno, los que estaban ahí parados era tres tipos, y no se
veían nada amigables si me lo preguntan.
“Hiten.” Solo eso dijo Jakotsu, y se veía muy
sorprendido.
“¡Desgraciado, ni
menciones mi nombre siquiera!” Grito
un chico de trenza.
“¡Basta!” Era obvio mi enojo. “¿Quién
te crees como para hablarle así a mi hermano?”
“Con que este imbécil es
tu hermano.”
“Jakotsu, ¿Qué sucede
aquí?”
Mi
comprensión iba de cero a menos cinco ya en estos momentos, ¿Por qué se dirigía
de una forma tan violenta a nosotros? ¿Por qué conocía Jakotsu su nombre? ¡Por
Dios Santo, alguien que me explique por favor!, ¡ah! Esperen, Jakotsu va a
hablar.
“El es Hiten, va en la
preparatoria privada y…”
“¡Desgraciado!” Grito el tal Hiten.
No lo dejo
explicar, se nos fue encima junto con sus amigos, empezaron a golpearnos, yo no
entendí nada pero aun así no iba a dejar que me apalearan sin siquiera ofrecer
resistencia, y mientras a Kanna la puse detrás mío.
¡Auch! Ya
entre golpe y golpe alguien me había pegado en el pómulo izquierdo, e incluso
sentía ya molestia en el labio y si que me dolía, total eso sanaría después,
pero me preocupaba mucho Kanna, la vi un poco mas detrás, por lo menos esos
imbéciles no le había echo nada.
“¡Alto
ahí! ¡Paren!”
Esa era una
voz mucha mas fina de la que le había escuchado a estos idiotas al decir sus
improperios, así que debería tratarse de otra persona ajena a lo que pasaba.
“¡Dije que PARARAN!”
Se escucharon
unos ladridos, todos paramos en seco, ¿seria la policía? Mire, pero lo único
que pude divisar era a un chico, y a su lado un perro que nos ladraba enseñando
los dientes.
“Sepárense, si es que
quieren evitar una mordida.”
“Tu... ¿quieren eres?,
¡no te metas en lo que no te interesa!”
El perro se
acerco ladrando a Hiten, no creo que fuera por su comentario ¿o si?
“Cállate ¿quieres? Y no
te importa como me llame. Saben, odio que involucren en una pelea a una chica,
así que en resumen, si me interesa.”
Además del
perro, ese chico traía una cadena en sus manos, supongo que era una correa,
pero creo que por eso nadie se movía de su sitio. Cuando me gire para ver al
rostro a mi hermano, me di cuenta de que en la comisura de sus labios se estaba
dibujando una sonrisa, ¿Por qué seria?
“Ustedes.” Señalo a los tipos que nos atacaron. “Váyanse,
esto se acabo.”
“El que se tiene que
largar eres tu, enano.”
El que se
estaba revelando era el tosco más grande de esos tres, tenia una voz resonante,
seria normal que te asustaras después de que una mole de ese tamaño te hablara
de esa forma, pero el joven no se movió, solo pronuncio…
“Lobo...”
El perro
intensifico sus ladridos, se aproximo al tipo alto y sin cerebro que había
hablado, era lógico que el animal lo estaba acorralando para atacarlo, a lo
mejor el tosco ese le tenia miedo porque empezó a retroceder, pero bueno ¿quién
no?, el animal parecía poseído, se veía de esos que eran capaces de por lo
menos arrancarte un buen pedazo de carne, para esto los otros dos también
habían entrado en pánico.
“Vámonos.” Dijo uno de aquellos.
Mas tardo en
pronunciarlo que en que los otros dos le hicieran caso a sus palabras, aunque
no se fueron corriendo si caminaban muy, muy rápido. Nos lanzaron una mirada
envenenada antes de irse, pero no mencionaron freses como “Me las pagaran” o
“Ya verán la próxima vez” , ya saben, esas frases típicas de los programas de
televisión. El que se quedo en su lugar fue el chico que nos ayudo, pero ¿por
que ya estaba Jakotsu a su lado?, no vi cuando camino hasta él.
“¡Muchas gracias!” Y ahora mi hermano se veía feliz,
¿pues que le pasa?
“Ah, ni lo digas, es lo
menos que se puede hacer por un amigo.”
“Pero que gran
coincidencia ¿no?”
Y mi escala
de entendimiento ya estaba en menos quince, ¿de que iba todo esto? Además que
no estoy en las mejores condiciones, ahora sentía mas sitios con dolor ¿saben?,
necesitaba por lo menos atenderme los golpes.
“Jakotsu,
¿que pasa aquí?”
“¡Ah si! Pues es un
amigo, se llama Abel. Te hable de cuando nos conocimos… ya sabes, en el partido
de soccer.”
Me parecía
recordarlo, si, aunque muy a medias. El tal Abel ya le había puesto la cadena a
su mascota, y esta descansaba sentada a su lado, visto así, el animal se veía
muy manso.
“Bueno pues…los vi bajar
del tren y estaba siguiéndolos, cuando me les iba a acercar aparecieron esos
tres buscapleitos, aunque lo gracioso es que hasta ahorita no me haz presentado
a tus acompañantes, Jakotsu.”
“¡Oh, perdón!, tienes
razón, pues él es mi hermano Bankotsu, y ella es Kanna.”
“Hola Bankotsu.” Me miro de soslayo, pero se acerco a
Kanna y se agacho un poco. “Y mucho gusto en conocerte princesa.”
Y se irguió de nuevo. “No creo que seas pariente suya, ¿verdad?”
“No, yo soy…” La interrumpí, ella no tenía que
explicarle nada a nadie.
“Es mi novia.”
“Ya se que es raro,
pero…” ¿Jakotsu
trataba de defenderme? ¿Por que?
“De echo no lo es,
aunque no necesitas explicarme nada. Lo mejor es ir a atenderles esos golpes,
¿no crees?”
“Bueno si, pero primero
hay que dejar a su casa a la pequeña Kanna.”
“Pues vamos, los
acompaño.”
Aunque se
hubiera auto-invitado no me dio tiempo de poner pretextos, este tipo se la pasó
haciéndole preguntas a Kanna, a diferencia mía, él si sabia como comenzar
conversaciones con desconocidos, mantenía a Kanna hablando, eso me pareció
sorprendente. Ahora, gracias a Abel, conocía cosas de mi pequeña que realmente
no se me había ocurrido preguntar, y de la información que alcance a captar,
estaba que Kanna solo tenia a su padre y a su hermana, esta era ocho años
mayor, pero se dedicaba a trabajar y al hogar, creo que ya comenzaba a
comprender por que era tan cruel con mi pequeña. También sabia ahora que mi
novia iba bien en la escuela, no sacaba las mejores notas, pero nunca
reprobaba, además de que ya estaba estudiando para su examen de admisión a la
secundaria, había escogido el instituto del distrito.
Aparte de su
forma de hacer platica, note algo en la forma de hablar de Abel, si no me
equivoco, tiene acento, eso me hace pensar que no es japonés; no es de
extrañarse porque tampoco lo parecía, ya su pantalón deslavado a la cadera, que
dejaban entrever su bóxer, era una forma muy americana de vestir, y eso sin
mencionar los lentes oscuros y su gorra de los Raiders de Oakland. E incluso,
aunque no le he visto la cara muy detenidamente podría apostar a que es del
continente americano.
“¿Esta es tu casa?”
Ya llegamos,
¡vaya! No me había dado cuenta, se me fue el tiempo analizando a este chico.
“Si, es el tercer
departamento del primer piso. Gracias por acompañarme.”
“Fue un placer princesa.
Espero verte pronto.”
Me sorprendió
aun mas que Kanna ya le hablara de esa forma tan natural, solo llevaban media
hora de conocerse. Pero me tocaba a mí despedirme.
“Bueno mi pequeña, ya
estas en tu casa, nos vemos el lunes ¿te parece?”
“Si, nos vemos el
lunes.” En lugar de entrar, se puso frente a Abel. “Yo
quería preguntarte… ¿quieres ser mi amigo?” ¿Q…q…qué dijo?
“Por supuesto princesa,
será un honor para mi.”
Después de
eso se despidió agitando la mano y entró al edificio. Parecía que este tipo no
podía estar callado, por que se volteó a hablar con mi hermano.
“Vamos, hay que
apresurarse, no quieres que se te quede un moretón en la mejilla, ¿verdad?” Le dio un pequeño empujón.
“Claro que no, y creo
que a mi hermano tampoco. Oye, Abel…”
“¿Qué?”
“¿Verdad que mi hermano
es también muy guapo? No tanto como yo, pero bueno…”
“No tengo nada que
opinar al respecto, y en serio creo que si dijera algo incomodaría a tu
hermano.” ¡Que
razón tenia! “Mejor seria que nos explicaras sobre esos tres tipos ¿no?, digo, creo
que seria lo justo.”
“Tienes razón”
Resulto que
el chico de trenza, Hiten, era estudiante de la escuela privada, y por ser
guapo pues Jakotsu…bueno le expreso sus sentimientos, solo que lo hizo frente a
mucho publico, por lo que Hiten fue motivo de habladurías y ridículo, ese era
su motivo para atacarnos, mientras que la gran mole de ira era el hermano, Manten,
y otro amigo sin importancia. Jakotsu termino su historia cuando Abel y yo le
curábamos los raspones y heridas porque se tardo mucho en detalles, al terminar
subió a su habitación a cambiarse la camisa rota que traía, así que el trabajo
de curarme se lo dejo a Abel.
Había dicho
antes que a este tipo no le gustaba estar callado ¿verdad?, pero en estos
momentos estaba muy silencioso, me limpio primero el pómulo y parecía no mirar
nada más que sus dedos trabajar en mi rostro. Ahora le vi más detalladamente la
cara: tenia la tez morena, un color que se ve difícilmente en originarios de
este país, además tenía también ojos verdes, eso incrementaban más mis
sospechas sobre su nacionalidad.
“Eres americano
¿verdad?” No pude
aguantar más mi curiosidad, lo siento.
“Ah bueno… soy de
Latinoamérica, para ser mas precisos, y ustedes gringos ¿no?, ya lo había
notado al hablar con Jakotsu.”
Su seriedad me sobresalto, y su término para describirnos no me gusto.
“Somos Norteamericanos,
creo que por eso te llevas tan bien con mi hermano; eso es peculiar.”
Dejo el
pómulo y bajo su mano para seguir con mi labio, ¡auch! Presiono con el algodón
algo fuerte. Tal vez era mi imaginación, pero lo sentía muy cortante conmigo,
¿seria por algo en
particular?
“Pues no creo que sea
tan peculiar en comparación con que tu tengas una novia de doce años, si me lo
preguntas claro.”
¿Se suponía
que me estaba atacando? Lo estaba haciendo, pero… ¿por qué?
“Aunque pensándolo bien
que sea tu novia no es lo raro, si no el echo de que parece ser que tu solo
estas jugando ¿sabes?, ni siquiera la tocas, no la tomas de la mano, no la
besas, ¿Qué acaso no la quieres, o que?
CONTINUED…
Mis bocetos de Abel... hace tiempo que lo dibujé así que no me salio muy bien, no sean muy crueles.
Nos vemos.




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