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lunes, 25 de agosto de 2014

NO ES CUESTIÓN DE EDADES (3/?)

Un largo tiempo de no pasarme a actualizar (?) pues me faltaba de ponerme al corriente con esta otra historia, y aunque aun esta incompleta seguiré subiendo los capítulos que faltan a este blog. Como sea, aquí esta.


Serie: Inuyasha

Status: 3/??

Sinopsis: Bankotsu nunca se imagino ser novio de una niña de Primaria; Kohaku no se esperaba sentir mas que amistad por la novia de un amigo; y Kanna ni siquiera llego a pensar siquiera en tener alguna compañía... 

Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.

NO ES CUESTIÓN DE EDADES

CAPITULO 3 ¡Caray!, no entiendo ni lo que pasa por mi mente.

Pasaban los minutos, Jakotsu no había bajado aun, pero este chico ¿por qué me decía eso?, y el colmo es que después de soltar ese monologo se quedo tan silencioso como antes, como si no hubiera abierto la boca todo este rato; ni siquiera exigió una respuesta para su ultima pregunta. Mientras, yo no sabia que pensar, no podía contestar, no estaba seguro de nada.

“No lo se.”

Mi boca fue la traicionera, a veces se pelea con mi cerebro y tiende a amotinarse.

“¿No sabes qué?”

Lo dijo con poco interés, pero ¿qué se suponía que debía hacer yo?, y ahora actuaba como si no le importara, eso me inclino mas a querer decir lo que pensaba, aunque no estaba claro del todo.

“No se si la quiero.”

“Mn… vaya, que sinceridad.” Acaso, ¿eso fue sarcasmo?

Termino por lo visto de curarme, tomó asiento y se me quedo viendo detenidamente al rostro, era la primera vez que me miraba de esa forma, tan directa, si he de ser franco, me intimido, aunque en ningún momento le desvié la vista.

“Solo espero que no me vengas con el cuento de que eso de ser su novio es un favor que le haces, odio a los tipos así. Pero… ya se, déjame hacer un mapa mental ¿quieres?... mn…Te imagino a ti encontrándote con la princesita en circunstancias comunes, pero te diste cuenta que era una persona tímida, solitaria, y  a lo mejor hasta sin amigos, sentiste que se removió algo en tu interior, así que le pediste que fuera tu novia, por eso no sabes si la quieres, y ese también es el motivo de que no la trates como una verdadera novia, por que la vez como la niña que aun es.”

¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? Eso fue…lo que él menciono, en forma resumida y omitiendo todos los detalles, lo que pasó con Kanna, increíble.

“¿Eh?…”

“Veo tu cara de sorpresa, ¿estuve en lo correcto verdad? Y tu eres un gran altruista ¿no?, sabes… la princesa no se merece que le des falsas esperanzas.”

Su voz era muy suave, casi del tono de una mujer, y siendo así ¿Cómo hacia para que sonara tan severa? Era… ¿eso era cierto? ¿Yo estaba haciendo eso? Me daba miedo pensarlo, pero yo…yo…

“Siento haber tardado tanto, Abel ¿te quedas a cenar?”

Por fin aparecía mi hermano, tardo en total como quince minutos solo en cambiarse su camisa, en eso se parecía a una chica.

“No, lo lamento pero no, Lobo debe de estar ya desesperado de estar amarrado en el patio, así que mejor me voy ya.”

“Mn… que mal.” Jakotsu hizo un puchero.

“Sera otro día. “ Le entrego un papel. “Esto es lo que me pediste.”

“¡Ah claro!… entonces te acompaño a la puerta.”

Aunque se marcho, quedaron retumbando en mi mente cada una de sus palabras, lo mal que me sentía ya no era físico, sino psicológico. No soy un santo, ni nada parecido, y se que hago cosas malas de vez en cuando, a veces intencionalmente y otras no, pero aun así, este chico… que acabo de conocer: me hizo sentarme la peor persona en todo Yokohama.

Subí a mi habitación y me encerré antes de que irrumpiera mi hermano y me hiciera preguntas; esperaba con toda ilusión el conciliar el sueño pronto. Mis deseos no fueron escuchados, me la pase despierto hasta las cinco de la mañana.

0o0o0o0o0o0o POV. Kohaku o0o0o0o0o0
DÍA 7 SOLEADO, TEMPERATURA 20 GRADOS, HUMEDAD 45%

Este día fue aburridísimo, ya no se si soy yo pero se me hacen los días tan parecidos uno con otro, es realmente molesto. Lo diferente de este día a los de la otra semana es que Souta me detuvo a la salida para que me quedara a lo de las indicaciones sobre el examen de admisión, ya me estaba arrepintiendo de aceptar pero de una u otra forma mi amigo me hubiera convencido, eso sin duda.

Salimos tarde de la plática esa, pero lo bueno es que me dejaron hablarle a mi padre para que no se preocupara de mi ausencia. A Souta ya lo espera su hermana, así que se fue con ella, mientras que en mi caso pude hacer solo el trayecto ya que Sango no fue a buscarme.

Para llegar a mí hogar se toma un camino tan aburrido y sin chiste, que lo que más quería era llegar, no tengo que decir cada detalle del recorrido, pero algo llamo mi atención. Lo peculiar que encontré en mi camino a casa fue a una niña, ella estaba mirando hacia la copa de un árbol, tal vez lo estaba maldiciendo mentalmente, no lo se pero eso parecía, pero note que tenia ya varios raspones en sus brazos, manos y… piernas; tenia toda la pinta de haberse caído ya varias veces del árbol. Como me quede ahí parado viéndola, ella también volteo a verme, no estaba triste o con la cara llorosa como uno podría imaginar, y su contacto visual solo duro unos segundos; acto reflejo desvié la mirada hacia donde ella tenía puestos sus ojos. Era un gatito blanco arriba del árbol.

Ya se que nadie pidió mi ayuda, pero irremediablemente algo dentro de mí decía: ¡ayúdala!, como mandato y con urgencia deje a un lado la mochila y me quite el saco del gakuran. Sobra decir que trepe el árbol, por Amaterasu que no sabia ni que tipo de árbol seria, pero me estaba costando mucho el escalarlo sin caerme de sopetón al suelo, odie que la fuerza de gravedad estuviera en mi contra. No supe ni como pero logre llegar hasta donde estaba aferrado el felino, pero ni me imaginaba que  también me costaría mucho el hacer que soltara la rama, que mala suerte. Después de todo mi sufrimiento, baje a tierra firme.

Eso del gatito que no puede bajar del árbol creo que ya lo había escuchado en algún lado, mas nunca me imagine verme implicado en la situación. Ya la chica me esperaba expectante, o eso quise suponer, ella estaba solo a medio metro de distancia, la oportunidad de ver a quien le daría el gato estaba en ese preciso instante. Descripción de la niña: como 10 centímetros más bajita que yo, vestida con el uniforme de una primaria cercana, cabello plateado al hombro, y tenía la piel muy blanca…em… a decir verdad era muy linda; finalmente tenía unos profundos ojos oscuros, casi negros, con los que me miraba fijamente.

“Creo que esto es tuyo.”

Camine los pocos centímetros que nos separaban y le entregue el gatito, era lógico que era su gato ¿no?

“Gracias por bajarlo. Lamento no tener con que recompensarte este favor.”

“¿Eh?”

No le estaba pidiendo nada, que raro, y creo que lo decía enserio. La verdad me extraño eso de portarse tan… ¿cómo decirlo?, la mejor descripción que se me ocurre es que parecía mas grande de edad debido a su forma de ser. Bueno ya, pasando a otra cosa, había terminado lo que tenia que hacer así que me agache para tomar mi mochila y… esperen, 
¿Dónde esta mi saco?

“Buscas esto, ¿verdad?, podría ensuciarse así que lo tome.”

Mn… ni siquiera había notado que ella lo traía, supongo que lo que pasaba es que no pude sostenerle la mirada mucho tiempo, me daba escalofríos. Aunque lo bueno es que no me hizo ninguno de esos juegos tontos que hacen las chicas de mi clase de esconderte las cosas, o pedir algo a cambio de regresártelas, a diferencia de ellas,  esta niña vino directamente y me lo entrego.

“¿Puedo hacerte una pregunta?”

Aun mas raro, ¿cómo que me estaba pidiendo permiso? Si lo único que tenia que hacer era preguntar y ya, ¿Por qué tantas formalidades?

“Si, claro que puedes.”

“¿Quieres… ser mi amigo?”

“¿Eh? ¿Qué dijiste?”

Se que lo escuche bien, solo que necesitaba que me lo repitiera, pudo haberse equivocado ¿verdad?

“¿Quieres ser mi amigo?”

Pues no, claro que no se había equivocado, ¿o me estaba jugando una broma? Mire para todas las direcciones que me fue posible y no encontré nada fuera de lo normal, así que hablaba en serio, ¡vaya!

“Bueno…niña…no te conozco sabes.”

“No es necesario conocerse un determinado tiempo para hacerse amigos.”

“¿Eh?... Tienes razón pero…”

Esto…yo… no me daba muchas opciones ¿verdad? Podría decir que no quería ser su amigo por la simple razón de que probablemente no volviéramos a vernos en la vida, repito, podría decir eso, pero la verdad es que no quería que se sintiera mal, y menos por mi culpa, por eso…

“Bien, seré tu amigo.”

“Gracias.”

Esta chica es todo un misterio saben, o si no díganme ¿Por qué después de ese gracias se fue corriendo? Ni siquiera mencionamos nuestros nombres. ¡Rayos!

“Pues si que es rápida.”

Tonto, ¿Por qué hablaba conmigo mismo? La verdad la vida tiene muchos misterios, así que vamos a sumar a la lista a esa linda niña. Espero que cuide ese gato por que no creo que encuentre a otro chico que le vuelva a ayudar con ese miedoso que no puede bajar solo de un árbol. Además que no es bueno que una niña ande sola por la calle, espero que llegue pronto a su casa.

0o0o0o0o0o0o POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Ya llevo esperando un poco mas de diez minutos, creo que debo de aceptarlo, estoy empezando a preocuparme, mi pequeña no es impuntual. Vuelvo a ver el reloj, quince minutos, tengo que ir a buscarla. Justo cuando me puse de pie vi su péqueña silueta acercarse, menos mal.

“Kanna, tardaste un poco, empezaba a preocuparme ¿sabes?”

“Perdón, pero tuve un retraso de camino hasta aquí.”

Me daba cuenta, aun traía su uniforme de la escuela, era raro, nunca la había visto con su uniforme e incluso traía su mochila también. Eso me hacia pensar que aun no iba a su casa desde que salió de clases.

“Traje algo… para ti.”

Fije la vista en su sweater, lo traía entre sus manos echo una bola y acto seguido me lo estrego. Estaba a punto de desenvolverlo cuando sentí que algo se movía entre los pliegues. Un gatito blanco asomo su cabeza y dio un fuerte ¡miauuuu!

“Se escapo y me tarde en atraparlo.”

¿Si, o no? ¿si, o no? ¿si, o no? ¿Debía decirle? Mi boca ya se estaba abriendo para darle una explicación cuando me percate. Traía manos, brazos y rodillas raspadas, era demasiado obvio, se había lastimado al recuperar a ese gatito. No creo que deba decirle que…

“¿No te gustan los gatos?” Seguro me vio la cara pensativa.

“No es eso, si me gustan pero…”

Seria cruel rechazar el regalo, sin embargo yo…

“Hermano, ¡Qué coincidencia!”

¡¿Otra vez?! Ya se le estaba haciendo costumbre ¿no? Para mí que me siguió de nuevo, así que envolví al gatito de nuevo. Y ¡claro! Lo que faltaba, no venia solo detrás de él también se encontraba ese molesto chico. No deberían de aceptar gente como esa en este país…ash…lo olvide, de algún modo yo también soy extranjero, ¡maldición!

“Abel, no pensé verte aquí.” Sentí a Kanna feliz de verle, ¿seria así?

“Hola princesa, pero…” Me miro y puso mala cara. “Jakotsu, ¿Qué te parece si invitas también a tu casa a la princesita?”

“Eh…claro, Kanna ¿vienes?” No era común que Jakotsu fuera obediente.

¿Ahora que se tramaba este tipo?, ¡solo con verlo me hacia enojar! Eso de invitar a personas a casas ajenas era de lo peor. Con todo no podía evitar la invitación, y mucho menos negarle a mi pequeña el visitar mi casa, así que acorralado tuve que tragarme mi orgullo y regresar a casa.

“Abel, ¿tu vives lejos de aquí?” Pregunto mi pequeña.

“Mn…viéndolo de forma estricta, pues si, mi casa esta lejos. Tengo que tomar el tren para llegar hasta aquí.”

¿El tren? Ah, si vive tan lejos no había ninguna necesidad de que Jakotsu lo invite a...pues a lo que sea por lo que le invito. ¡Pero que más da! Saque mi llave y abrí la puerta.

“Una casa completa, vaya, eso es vivir bien.” Menciono el latino.

Pasen…¡quiero enseñárselas!” Jakotsu jalo a ambos invitados dentro.

Ese trió subió a trompines las escaleras, yo no me uní al tour y mejor aproveche ese tiempo para analizar la situación en la que estaba metido, me senté en un sofá de la sala mientras el felino rasguñaba un cojín.

“No le vas a decir ¿verdad?” ¿Tenia que venir ese a molestarme?

“No se ni de que me estas hablando.” Trate de ser indiferente.

“Me refiero al gato.” Dijo serio.

“¿Perdón?”

“¿Le vas a decir a la princesita que eres alérgico a los gatos o no?”

¡Ya lo se, no necesitan preguntarlo! Yo tampoco tengo ni idea de por que Abel sabe que soy alérgico a los gatos, además ¿no se supone que estaba en el tour de Jakotsu? ¡Este chico me sacaba constantemente de mis casillas! ¿Quién le manda a meterse donde no le llaman?

Creo que es un asunto que sinceramente no te importa.”

Sé que soné odioso, pero este chico sacaba lo peor de mí, y no le iba a tener consideraciones.

“Ja, ¿crees que si no me importara te estaría preguntando?” ¡Tan insolente!

“¿Por qué te metes en asuntos ajenos?”

“Fácil: Por que me da la gana.” Se rió.

¡Imbécil! ¿En serio creía que podía hablarme así en mi propia casa? Mi enojo estaba haciendo efervescencia. Sentí a mi puño apretarse, y también lo sentí al golpear su labio. Wow, ¡que glorioso fue eso!

“¡No!” Me paralice, antes de darle el segundo golpe.

Esa exclamación fue de Kanna, quien  termino de bajar las escaleras que le faltaban y se interpuso entre Abel y yo, estaba defendiéndolo, si…oyeron bien, al estúpido con él labio roto que estaba frente a mí. Nunca la había escuchado hablar en un tono tan alto, y estaba que no me la creía, ¿Cómo fui a perder los estribos así frente a ella? ¿Tanto así como para que ella interviniera?

“Ya no lo golpees…por favor.” Me pidió. “El es mi amigo.”

“¡Wow!, ¡Que sexy!” Abel se lamio la sangre del labio. “Me encanta que las personas dejen salir su instinto animal…” Se carcajeó y yo me moleste aun más, pero pude controlarme esta vez debido a la presencia de Kanna.

“Hermano…” Jakotsu trato de acercárseme, y yo lo rechace.

El latino termino de reír tan de repente que me paralizo, entonces se hinco a altura de Kanna y le paso una mano por el cabello.

“Siento tanto que tuvieras que ver eso princesa.” Sorprendentemente, se oía sincero. 
Yo fui quien lo hizo enojar.”

Todos voltearon a verme, y yo solo asentí.

Pero míralo así…siento que no seria prudente que le regalaras ese pequeño…” Señalo al minino. “… a tu novio, ya viste que no es una persona muy paciente que digamos, la verdad… no me gustaría estar en el lugar de ese gatito.”

Kanna estaba realmente analizando lo que dijo ese chico, mientras que yo estaba ocupado sintiéndome una mancha de la alfombra, ¿Por qué yo terminaba hablando o actuando como un idiota cuando estaba ese chico presente? Agregando además, que me estaba dejando como el malo…aunque… ¡Diablos!, creo que en esta ocasión tenia toda la razón, yo era el malo, él ni siquiera me golpeó o se defendió.

“Bankotsu…”

“Si.” Mire a Kanna.

“¿Podrías buscarle un buen hogar a la gatita?, me imagino que por una buena razón no tienes mascotas ¿verdad?”

¿Por qué mi pequeña era tan madura a su edad? O Abel…sabia exactamente como hablarle a Kanna, ¿era eso? Me sentí denigrado, yo aun no sabia como dirigirme a ella sin que me malentendiera, pero debía de empezar a hacerlo, aunque si quería hablar con mi novia tendría que esperar ya que aun estaban aquí…

“Jakotsu, ¿me acompañarías a comprar unas cosas?” Soltó de repente Abel. “A decir verdad ya tengo hambre.”

“Oh, si…claro.”

¡Que oportuno! ¿O eso fue intencional? Cuando ambos salieron, sentí un gran alivio, y yo…debía una explicación sobre esa bochornosa situación.

“Perdóname.” Dijo ella.

“¿Qué?”

“Debí preguntarte antes de darte algo que te implicara responsabilidades.”

¡Alguien sáqueme de mi asombro por favor! No se estaba echando la culpa de todo el problema ¿o si? Definitivamente, ¡Qué idiota me sentía!

“Perdóname tu, por todo este alboroto.”

“No estoy enojada contigo.”

“Eh..¿por que?” Tonto, tanto qué ni sabia que estaba sucediendo.

Es normal que los amigos tengan problemas. Así que no me meteré en el inconveniente que tuvieron ustedes dos.”

A ver si entendí: ¿Kanna cree que tuvimos alguna discusión de amigos? ¡¿Qué?! Si ese imbécil solo me ha traído problemas desde que apareció, en pocas palabras: no era mi amigo.

“Pequeña, creo que no entiendes, en realidad…Abel…bueno, él no me cae bien, y siento que se esta metiendo donde no le llaman.”

“Pero…” Estaba dudosa. “Creo que él bajo por que se veía preocupado por ti.”

“¿Preocupado?” Eso si que me dio risa. “Yo no diría que preocupado, mas bien deseaba molestarme, y como viste…lo logro.”

No tuve tiempo de más aclaraciones. La puerta se abrió, y regresaba ese par, ¿En serio tenia que aguantar a una persona tan molesta en un espacio tan pequeño como es la sala? Definitivamente, no es mi día.

 “Ah si, Kanna, se me olvido decirte...” ¿Por qué Jakotsu se veía tan sonriente? “Sabes, hoy le toca cocinar a mi hermano, así que tendrás la oportunidad de probar su comida.”

Mi pequeña no hizo ninguna expresión anormal pero…

“¿Ah, en serio?” Se acomodo sus lentes y sonrió con sorna. “¡Que romántico! El cocinarle a tu novia no es de todos los días.” Ese fue Abel, ¿Cómo lo lograba, eh? ¡Me hacia enfurecer tanto!

Pero…un momento, ¡Diablos! ¿Cómo pude olvidar eso?

0o0o0o0o0o0o POV. Kohaku o0o0o0o0o0
Ni siquiera podía decir que estaba con ánimo, hasta hacer tarea, jugar o perder el tiempo en otra cosa me daba ¡tanta flojera! Y lo único que me encontraba haciendo en el sentido estricto de la palabra era: estar acostado en la cama viendo el color crema del techo. Pero si el pensar cuenta como “algo que hacer” bueno, entonces…si que estaba muy ocupado. 
Analizaba un poco sobre el hecho de que aunque mis conocidos me consideran como una persona amable, no es como que ande en la calle buscando hacer mi buena obra del día, así que en resumidas cuentas no se por que me detuve a ayudar a esa niña.

Sonreí. Con lo de hoy se supone que había echo una nueva amiga, aunque a bien no 
importaba mucho, por que ni siquiera sabia su nombre. Pero un pensamiento me asalto la mente.

“Quiero de mascota un gato.”

“¿Qué? ¿Un gato?”

Oh, bien… ¡que sincronización! En ese momento entraba Sango a mi cuarto, y escucho esa frase de mi monologo interno.

“Si escuchaste, ¿para que quieres que lo repita?”

Y me senté en la cama, no me gustaba que Sango me mirara desde las alturas.

“Me refería a ¿Por qué esa decisión tan repentina?”

“No sé.” Mentí. “Quisiera una mascota.”

“Ah, y… ¿Por qué un gato?” Uh, una pregunta que no sabia como responder por eso…me salí por la tangente.

“¿Y a que viene tanto interrogatorio, eh? Además, ¿para que viniste?”

“Ah, si.” Se sentó a mi lado. “Estaba pensando sobre que ni tu ni yo, es mas, nadie conoce a la novia de Bankotsu, ni su hermano. Eso es sospechoso ¿no te parece?”

Y ahí empezamos de nuevo.

“Sabes, eso a nosotros no nos importa. ¡Deja que Bankotsu haga de su vida lo quiera!” 
¡Que fastidio con ese tema!

“Pero bueno…” Se entristeció. “Shiori esta sufriendo mucho por esto ¿sabes? Y ella es mi amiga. Por eso quiero ayudarla.”

“Ash.” Bufé. “Pues si tanto te interesa, pregúntale a Bankotsu directamente, dile que quieres conocerla.” ¡Eso era demasiado obvio!

“No creo que eso sea prudente.”

¡Ahora resulta! ¿Y lo de enviarme a invitarlo al juego de soccer si era prudente? ¿De donde saco esa de la prudencia? ¿De un manga? ¡Como se complicaba tanto!

“Aunque, tal vez tengas razón.” Medito. “Mañana hablaremos con él.”

Eso era mejor, ir al grano y preguntarle a Bankotsu. Pero un momento…

“Espera… ¿dijiste hablaremos?”

“Si. “  Sonrió maléficamente. “Por que no me vas a dejar sola en esto ¿verdad?”

Ella y yo sabíamos que…ya no me podía zafar de este asunto. ¡Rayos!

0o0o0o0o0o0o POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Y ahora resultaba que me encontraba en la cocina haciendo spaguetti solo por que se le había antojado a Jakotsu, pero no me trague esa mentira, bien que sabia a quien se le antojaba…a Abelcito queridito de Jako. No se, pero me daba la impresión de que mi hermano lo consentía, o algo así, bueno… ¿me doy a explicar? Esta bien, siempre he sabido lo “controversial” que es mi hermano, pero de eso al echo hay mucho trecho ¿no?

Voltee a ver a mi hermano. Se le veía feliz lavando las verduras para la ensalada. ¿Debería preguntarle sobre que se traían él y Abel? A decir verdad, no me sentía muy cómodo preguntándole ese tipo de cosas pero…

Ya se hicieron muy buenos amigos tu y Abel ¿verdad?” Solté, era ahora o nunca.

“Eh…mn…creo que sí.” Sonrió.

¡Diablos! Parecía chiquilla enamorada, ¿esa sonrisa era un si a mi interrogante?

“No me agrada.” Yo debía ser sincero.

“¿Eh?” Volteo dudoso. “Bueno, al menos tu a él si le agradas.”

“¿Qué?” Discúlpenme, eso era difícil de creer.

“Oh, lo olvidaba.”

Dejo las verduras remojando, se seco las manos y rebusco en una bolsa de plástico que había traído a la cocina. Saco una cajita de color blanco y me la entrego.

“Hace rato que salimos a la calle Abel compro esto para ti.”

Era una pomada para mi alergia. ¿Cómo sabia que tipo de alergia tenia? No muchas personas saben eso, de que mi alergia es de contacto, no respiratoria, así que solo me sale salpullido, el cual ya me daba comezón en estos momentos.

“Tu, em… ¿le dijiste a Abel de mi alergia?”

“No, fuiste tu mismo, ¿no lo recuerdas?”

Ah, ¿era en serio? Yo no he tenido muchas conversaciones con Abel, así que dudaba mucho de esa afirmación. Creo que mi hermano vio mi confusión.

“Cuando trajo al perro, ¿recuerdas? Le dijiste que no debías tocarlo, por lo de tu alergia.”

“Mn…supongo que así debió de ser.” Ahora que lo mencionaba, creo que si lo dije.

“Abel es de esas personas, que escuchan atentamente cada cosa que dices, y lo recuerdan, él estaba preocupado por ti, por que no le dijiste a Kanna sobre tu alergia y además de todo por que estabas cargando al gato.”

Ahora…no sabia que pensar con exactitud, si ponía como cierto lo que decía Jakotsu se explicaban muchas cosas. Como de que invitara a Kanna a mi casa, ¿seria para persuadirme a decírselo? Y también el echo de que prácticamente me negué a eso, entonces el se dejo golpear, ¿seria una forma de persuadir a Kanna de encontrar a otro dueño al gato sin decirle lo de mi alergia? Vaya, sinceramente había muchas cosas que pensar al respecto. ¿Se ingenio algo tan elaborado? No creo… ¿o si? Ese chico no me agradaba, así que admitir que todo su proceder era por mi bien dañaba mi orgullo. No le pediría perdón, ¡eso nunca!

Continued…


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