Un largo tiempo de no pasarme a actualizar (?) pues me faltaba de ponerme al corriente con esta otra historia, y aunque aun esta incompleta seguiré subiendo los capítulos que faltan a este blog. Como sea, aquí esta.
Serie: Inuyasha
Status: 3/??
Sinopsis: Bankotsu nunca se imagino ser novio de una niña de Primaria; Kohaku no se esperaba sentir mas que amistad por la novia de un amigo; y Kanna ni siquiera llego a pensar siquiera en tener alguna compañía...
Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.
CAPITULO 3 ¡Caray!, no
entiendo ni lo que pasa por mi mente.
Pasaban los
minutos, Jakotsu no había bajado aun, pero este chico ¿por qué me decía eso?, y
el colmo es que después de soltar ese monologo se quedo tan silencioso como
antes, como si no hubiera abierto la boca todo este rato; ni siquiera exigió
una respuesta para su ultima pregunta. Mientras, yo no sabia que pensar, no
podía contestar, no estaba seguro de nada.
“No lo se.”
Mi boca fue
la traicionera, a veces se pelea con mi cerebro y tiende a amotinarse.
“¿No sabes qué?”
Lo dijo con
poco interés, pero ¿qué se suponía que debía hacer yo?, y ahora actuaba como si
no le importara, eso me inclino mas a querer decir lo que pensaba, aunque no
estaba claro del todo.
“No se si la quiero.”
“Mn… vaya, que
sinceridad.”
Acaso, ¿eso fue sarcasmo?
Termino por
lo visto de curarme, tomó asiento y se me quedo viendo detenidamente al rostro,
era la primera vez que me miraba de esa forma, tan directa, si he de ser
franco, me intimido, aunque en ningún momento le desvié la vista.
“Solo espero que no me
vengas con el cuento de que eso de ser su novio es un favor que le haces, odio
a los tipos así. Pero… ya se, déjame hacer un mapa mental ¿quieres?... mn…Te
imagino a ti encontrándote con la princesita en circunstancias comunes, pero te
diste cuenta que era una persona tímida, solitaria, y a lo mejor hasta sin amigos, sentiste que se
removió algo en tu interior, así que le pediste que fuera tu novia, por eso no
sabes si la quieres, y ese también es el motivo de que no la trates como una
verdadera novia, por que la vez como la niña que aun es.”
¿Qué? ¿Cómo?
¿Por qué? Eso fue…lo que él menciono, en forma resumida y omitiendo todos los
detalles, lo que pasó con Kanna, increíble.
“¿Eh?…”
“Veo tu cara de
sorpresa, ¿estuve en lo correcto verdad? Y tu eres un gran altruista ¿no?,
sabes… la princesa no se merece que le des falsas esperanzas.”
Su voz era
muy suave, casi del tono de una mujer, y siendo así ¿Cómo hacia para que sonara
tan severa? Era… ¿eso era cierto? ¿Yo estaba haciendo eso? Me daba miedo
pensarlo, pero yo…yo…
“Siento haber tardado
tanto, Abel ¿te quedas a cenar?”
Por fin
aparecía mi hermano, tardo en total como quince minutos solo en cambiarse su
camisa, en eso se parecía a una chica.
“No, lo lamento pero no,
Lobo debe de estar ya desesperado de estar amarrado en el patio, así que mejor
me voy ya.”
“Mn… que mal.” Jakotsu hizo un puchero.
“Sera otro día. “ Le entrego un papel. “Esto
es lo que me pediste.”
“¡Ah claro!… entonces te
acompaño a la puerta.”
Aunque se
marcho, quedaron retumbando en mi mente cada una de sus palabras, lo mal que me
sentía ya no era físico, sino psicológico. No soy un santo, ni nada parecido, y
se que hago cosas malas de vez en cuando, a veces intencionalmente y otras no,
pero aun así, este chico… que acabo de conocer: me hizo sentarme la peor
persona en todo Yokohama.
Subí a mi habitación
y me encerré antes de que irrumpiera mi hermano y me hiciera preguntas;
esperaba con toda ilusión el conciliar el sueño pronto. Mis deseos no fueron
escuchados, me la pase despierto hasta las cinco de la mañana.
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POV. Kohaku o0o0o0o0o0
DÍA 7 SOLEADO, TEMPERATURA 20 GRADOS,
HUMEDAD 45%
Este día fue
aburridísimo, ya no se si soy yo pero se me hacen los días tan parecidos uno
con otro, es realmente molesto. Lo diferente de este día a los de la otra
semana es que Souta me detuvo a la salida para que me quedara a lo de las
indicaciones sobre el examen de admisión, ya me estaba arrepintiendo de aceptar
pero de una u otra forma mi amigo me hubiera convencido, eso sin duda.
Salimos tarde
de la plática esa, pero lo bueno es que me dejaron hablarle a mi padre para que
no se preocupara de mi ausencia. A Souta ya lo espera su hermana, así que se
fue con ella, mientras que en mi caso pude hacer solo el trayecto ya que Sango
no fue a buscarme.
Para llegar a
mí hogar se toma un camino tan aburrido y sin chiste, que lo que más quería era
llegar, no tengo que decir cada detalle del recorrido, pero algo llamo mi
atención. Lo peculiar que encontré en mi camino a casa fue a una niña, ella
estaba mirando hacia la copa de un árbol, tal vez lo estaba maldiciendo
mentalmente, no lo se pero eso parecía, pero note que tenia ya varios raspones
en sus brazos, manos y… piernas; tenia toda la pinta de haberse caído ya varias
veces del árbol. Como me quede ahí parado viéndola, ella también volteo a
verme, no estaba triste o con la cara llorosa como uno podría imaginar, y su
contacto visual solo duro unos segundos; acto reflejo desvié la mirada hacia
donde ella tenía puestos sus ojos. Era un gatito blanco arriba del árbol.
Ya se que
nadie pidió mi ayuda, pero irremediablemente algo dentro de mí decía:
¡ayúdala!, como mandato y con urgencia deje a un lado la mochila y me quite el
saco del gakuran. Sobra decir que trepe el árbol, por Amaterasu que no sabia ni
que tipo de árbol seria, pero me estaba costando mucho el escalarlo sin caerme
de sopetón al suelo, odie que la fuerza de gravedad estuviera en mi contra. No
supe ni como pero logre llegar hasta donde estaba aferrado el felino, pero ni
me imaginaba que también me costaría
mucho el hacer que soltara la rama, que mala suerte. Después de todo mi
sufrimiento, baje a tierra firme.
Eso del
gatito que no puede bajar del árbol creo que ya lo había escuchado en algún
lado, mas nunca me imagine verme implicado en la situación. Ya la chica me
esperaba expectante, o eso quise suponer, ella estaba solo a medio metro de
distancia, la oportunidad de ver a quien le daría el gato estaba en ese preciso
instante. Descripción de la niña: como 10 centímetros más bajita que yo,
vestida con el uniforme de una primaria cercana, cabello plateado al hombro, y
tenía la piel muy blanca…em… a decir verdad era muy linda; finalmente tenía
unos profundos ojos oscuros, casi negros, con los que me miraba fijamente.
“Creo que esto es tuyo.”
Camine los
pocos centímetros que nos separaban y le entregue el gatito, era lógico que era
su gato ¿no?
“Gracias por bajarlo.
Lamento no tener con que recompensarte este favor.”
“¿Eh?”
No le estaba
pidiendo nada, que raro, y creo que lo decía enserio. La verdad me extraño eso
de portarse tan… ¿cómo decirlo?, la mejor descripción que se me ocurre es que
parecía mas grande de edad debido a su forma de ser. Bueno ya, pasando a otra
cosa, había terminado lo que tenia que hacer así que me agache para tomar mi
mochila y… esperen,
¿Dónde esta mi saco?
“Buscas esto, ¿verdad?,
podría ensuciarse así que lo tome.”
Mn… ni
siquiera había notado que ella lo traía, supongo que lo que pasaba es que no
pude sostenerle la mirada mucho tiempo, me daba escalofríos. Aunque lo bueno es
que no me hizo ninguno de esos juegos tontos que hacen las chicas de mi clase
de esconderte las cosas, o pedir algo a cambio de regresártelas, a diferencia
de ellas, esta niña vino directamente y
me lo entrego.
“¿Puedo hacerte una
pregunta?”
Aun mas raro,
¿cómo que me estaba pidiendo permiso? Si lo único que tenia que hacer era
preguntar y ya, ¿Por qué tantas formalidades?
“Si, claro que puedes.”
“¿Quieres…
ser mi amigo?”
“¿Eh?
¿Qué dijiste?”
Se
que lo escuche bien, solo que necesitaba que me lo repitiera, pudo haberse
equivocado ¿verdad?
“¿Quieres
ser mi amigo?”
Pues
no, claro que no se había equivocado, ¿o me estaba jugando una broma? Mire para
todas las direcciones que me fue posible y no encontré nada fuera de lo normal,
así que hablaba en serio, ¡vaya!
“Bueno…niña…no
te conozco sabes.”
“No
es necesario conocerse un determinado tiempo para hacerse amigos.”
“¿Eh?...
Tienes razón pero…”
Esto…yo…
no me daba muchas opciones ¿verdad? Podría decir que no quería ser su amigo por
la simple razón de que probablemente no volviéramos a vernos en la vida,
repito, podría decir eso, pero la verdad es que no quería que se sintiera mal,
y menos por mi culpa, por eso…
“Bien,
seré tu amigo.”
“Gracias.”
Esta
chica es todo un misterio saben, o si no díganme ¿Por qué después de ese
gracias se fue corriendo? Ni siquiera mencionamos nuestros nombres. ¡Rayos!
“Pues
si que es rápida.”
Tonto,
¿Por qué hablaba conmigo mismo? La verdad la vida tiene muchos misterios, así
que vamos a sumar a la lista a esa linda niña. Espero que cuide ese gato por
que no creo que encuentre a otro chico que le vuelva a ayudar con ese miedoso
que no puede bajar solo de un árbol. Además que no es bueno que una niña ande
sola por la calle, espero que llegue pronto a su casa.
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POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Ya
llevo esperando un poco mas de diez minutos, creo que debo de aceptarlo, estoy
empezando a preocuparme, mi pequeña no es impuntual. Vuelvo a ver el reloj,
quince minutos, tengo que ir a buscarla. Justo cuando me puse de pie vi su
péqueña silueta acercarse, menos mal.
“Kanna,
tardaste un poco, empezaba a preocuparme ¿sabes?”
“Perdón,
pero tuve un retraso de camino hasta aquí.”
Me
daba cuenta, aun traía su uniforme de la escuela, era raro, nunca la había
visto con su uniforme e incluso traía su mochila también. Eso me hacia pensar
que aun no iba a su casa desde que salió de clases.
“Traje
algo… para ti.”
Fije
la vista en su sweater, lo traía entre sus manos echo una bola y acto seguido
me lo estrego. Estaba a punto de desenvolverlo cuando sentí que algo se movía
entre los pliegues. Un gatito blanco asomo su cabeza y dio un fuerte ¡miauuuu!
“Se
escapo y me tarde en atraparlo.”
¿Si,
o no? ¿si, o no? ¿si, o no? ¿Debía decirle? Mi boca ya se estaba abriendo para
darle una explicación cuando me percate. Traía manos, brazos y rodillas
raspadas, era demasiado obvio, se había lastimado al recuperar a ese gatito. No
creo que deba decirle que…
“¿No
te gustan los gatos?”
Seguro me vio la cara pensativa.
“No
es eso, si me gustan pero…”
Seria
cruel rechazar el regalo, sin embargo yo…
“Hermano,
¡Qué coincidencia!”
¡¿Otra
vez?! Ya se le estaba haciendo costumbre ¿no? Para mí que me siguió de nuevo,
así que envolví al gatito de nuevo. Y ¡claro! Lo que faltaba, no venia solo
detrás de él también se encontraba ese molesto chico. No deberían de aceptar
gente como esa en este país…ash…lo olvide, de algún modo yo también soy
extranjero, ¡maldición!
“Abel,
no pensé verte aquí.”
Sentí a Kanna feliz de verle, ¿seria así?
“Hola
princesa, pero…” Me
miro y puso mala cara. “Jakotsu, ¿Qué te parece si invitas también
a tu casa a la princesita?”
“Eh…claro,
Kanna ¿vienes?”
No era común que Jakotsu fuera obediente.
¿Ahora
que se tramaba este tipo?, ¡solo con verlo me hacia enojar! Eso de invitar a
personas a casas ajenas era de lo peor. Con todo no podía evitar la invitación,
y mucho menos negarle a mi pequeña el visitar mi casa, así que acorralado tuve
que tragarme mi orgullo y regresar a casa.
“Abel,
¿tu vives lejos de aquí?” Pregunto
mi pequeña.
“Mn…viéndolo
de forma estricta, pues si, mi casa esta lejos. Tengo que tomar el tren para
llegar hasta aquí.”
¿El
tren? Ah, si vive tan lejos no había ninguna necesidad de que Jakotsu lo invite
a...pues a lo que sea por lo que le invito. ¡Pero que más da! Saque mi llave y
abrí la puerta.
“Una
casa completa, vaya, eso es vivir bien.” Menciono el latino.
“Pasen…¡quiero
enseñárselas!” Jakotsu jalo a ambos invitados dentro.
Ese
trió subió a trompines las escaleras, yo no me uní al tour y mejor aproveche
ese tiempo para analizar la situación en la que estaba metido, me senté en un
sofá de la sala mientras el felino rasguñaba un cojín.
“No
le vas a decir ¿verdad?”
¿Tenia que venir ese a molestarme?
“No
se ni de que me estas hablando.” Trate de ser indiferente.
“Me
refiero al gato.” Dijo
serio.
“¿Perdón?”
“¿Le
vas a decir a la princesita que eres alérgico a los gatos o no?”
¡Ya
lo se, no necesitan preguntarlo! Yo tampoco tengo ni idea de por que Abel sabe
que soy alérgico a los gatos, además ¿no se supone que estaba en el tour de
Jakotsu? ¡Este chico me sacaba constantemente de mis casillas! ¿Quién le manda
a meterse donde no le llaman?
“Creo
que es un asunto que sinceramente no te importa.”
Sé
que soné odioso, pero este chico sacaba lo peor de mí, y no le iba a tener
consideraciones.
“Ja,
¿crees que si no me importara te estaría preguntando?” ¡Tan insolente!
“¿Por
qué te metes en asuntos ajenos?”
“Fácil:
Por que me da la gana.”
Se rió.
¡Imbécil!
¿En serio creía que podía hablarme así en mi propia casa? Mi enojo estaba
haciendo efervescencia. Sentí a mi puño apretarse, y también lo sentí al
golpear su labio. Wow, ¡que glorioso fue eso!
“¡No!”
Me paralice,
antes de darle el segundo golpe.
Esa
exclamación fue de Kanna, quien termino
de bajar las escaleras que le faltaban y se interpuso entre Abel y yo, estaba
defendiéndolo, si…oyeron bien, al estúpido con él labio roto que estaba frente
a mí. Nunca la había escuchado hablar en un tono tan alto, y estaba que no me
la creía, ¿Cómo fui a perder los estribos así frente a ella? ¿Tanto así como
para que ella interviniera?
“Ya
no lo golpees…por favor.”
Me pidió. “El es mi amigo.”
“¡Wow!,
¡Que sexy!” Abel
se lamio la sangre del labio. “Me encanta que las personas dejen salir su
instinto animal…” Se carcajeó y yo me moleste aun más, pero pude
controlarme esta vez debido a la presencia de Kanna.
“Hermano…” Jakotsu trato de acercárseme, y yo lo
rechace.
El
latino termino de reír tan de repente que me paralizo, entonces se hinco a
altura de Kanna y le paso una mano por el cabello.
“Siento
tanto que tuvieras que ver eso princesa.” Sorprendentemente, se oía sincero.
“Yo fui quien lo hizo enojar.”
Todos
voltearon a verme, y yo solo asentí.
“Pero
míralo así…siento que no seria prudente que le regalaras ese pequeño…” Señalo
al minino. “… a tu novio, ya viste que no es una persona muy paciente que digamos,
la verdad… no me gustaría estar en el lugar de ese gatito.”
Kanna
estaba realmente analizando lo que dijo ese chico, mientras que yo estaba
ocupado sintiéndome una mancha de la alfombra, ¿Por qué yo terminaba hablando o
actuando como un idiota cuando estaba ese chico presente? Agregando además, que
me estaba dejando como el malo…aunque… ¡Diablos!, creo que en esta ocasión
tenia toda la razón, yo era el malo, él ni siquiera me golpeó o se defendió.
“Bankotsu…”
“Si.”
Mire a Kanna.
“¿Podrías
buscarle un buen hogar a la gatita?, me imagino que por una buena razón no
tienes mascotas ¿verdad?”
¿Por
qué mi pequeña era tan madura a su edad? O Abel…sabia exactamente como hablarle
a Kanna, ¿era eso? Me sentí denigrado, yo aun no sabia como dirigirme a ella
sin que me malentendiera, pero debía de empezar a hacerlo, aunque si quería
hablar con mi novia tendría que esperar ya que aun estaban aquí…
“Jakotsu,
¿me acompañarías a comprar unas cosas?” Soltó de repente Abel. “A decir verdad ya tengo hambre.”
“Oh,
si…claro.”
¡Que
oportuno! ¿O eso fue intencional? Cuando ambos salieron, sentí un gran alivio,
y yo…debía una explicación sobre esa bochornosa situación.
“Perdóname.” Dijo ella.
“¿Qué?”
“Debí
preguntarte antes de darte algo que te implicara responsabilidades.”
¡Alguien
sáqueme de mi asombro por favor! No se estaba echando la culpa de todo el
problema ¿o si? Definitivamente, ¡Qué idiota me sentía!
“Perdóname
tu, por todo este alboroto.”
“No
estoy enojada contigo.”
“Eh..¿por
que?” Tonto,
tanto qué ni sabia que estaba sucediendo.
“Es
normal que los amigos tengan problemas. Así que no me meteré en el
inconveniente que tuvieron ustedes dos.”
A
ver si entendí: ¿Kanna cree que tuvimos alguna discusión de amigos? ¡¿Qué?! Si
ese imbécil solo me ha traído problemas desde que apareció, en pocas palabras:
no era mi amigo.
“Pequeña,
creo que no entiendes, en realidad…Abel…bueno, él no me cae bien, y siento que
se esta metiendo donde no le llaman.”
“Pero…” Estaba dudosa. “Creo que él bajo por que se veía
preocupado por ti.”
“¿Preocupado?”
Eso si que me dio
risa. “Yo no diría que preocupado, mas bien deseaba molestarme, y como
viste…lo logro.”
No
tuve tiempo de más aclaraciones. La puerta se abrió, y regresaba ese par, ¿En
serio tenia que aguantar a una persona tan molesta en un espacio tan pequeño
como es la sala? Definitivamente, no es mi día.
“Ah si, Kanna, se me olvido decirte...” ¿Por qué Jakotsu se veía tan
sonriente? “Sabes, hoy le toca cocinar a mi hermano, así que tendrás la
oportunidad de probar su comida.”
Mi
pequeña no hizo ninguna expresión anormal pero…
“¿Ah,
en serio?” Se
acomodo sus lentes y sonrió con sorna. “¡Que romántico! El cocinarle a tu novia no
es de todos los días.” Ese fue Abel, ¿Cómo lo lograba, eh? ¡Me hacia
enfurecer tanto!
Pero…un
momento, ¡Diablos! ¿Cómo pude olvidar eso?
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POV. Kohaku o0o0o0o0o0
Ni
siquiera podía decir que estaba con ánimo, hasta hacer tarea, jugar o perder el
tiempo en otra cosa me daba ¡tanta flojera! Y lo único que me encontraba
haciendo en el sentido estricto de la palabra era: estar acostado en la cama
viendo el color crema del techo. Pero si el pensar cuenta como “algo que hacer”
bueno, entonces…si que estaba muy ocupado.
Analizaba un poco sobre el hecho de
que aunque mis conocidos me consideran como una persona amable, no es como que
ande en la calle buscando hacer mi buena obra del día, así que en resumidas
cuentas no se por que me detuve a ayudar a esa niña.
Sonreí.
Con lo de hoy se supone que había echo una nueva amiga, aunque a bien no
importaba mucho, por que ni siquiera sabia su nombre. Pero un pensamiento me
asalto la mente.
“Quiero
de mascota un gato.”
“¿Qué?
¿Un gato?”
Oh,
bien… ¡que sincronización! En ese momento entraba Sango a mi cuarto, y escucho
esa frase de mi monologo interno.
“Si
escuchaste, ¿para que quieres que lo repita?”
Y
me senté en la cama, no me gustaba que Sango me mirara desde las alturas.
“Me
refería a ¿Por qué esa decisión tan repentina?”
“No
sé.” Mentí. “Quisiera
una mascota.”
“Ah,
y… ¿Por qué un gato?”
Uh, una pregunta que no sabia como responder por eso…me salí por la tangente.
“¿Y
a que viene tanto interrogatorio, eh? Además, ¿para que viniste?”
“Ah,
si.” Se sentó a
mi lado. “Estaba pensando sobre que ni tu ni yo, es mas, nadie conoce a la novia
de Bankotsu, ni su hermano. Eso es sospechoso ¿no te parece?”
Y
ahí empezamos de nuevo.
“Sabes,
eso a nosotros no nos importa. ¡Deja que Bankotsu haga de su vida lo quiera!”
¡Que fastidio con ese tema!
“Pero
bueno…” Se
entristeció. “Shiori esta sufriendo mucho por esto ¿sabes? Y ella es mi amiga. Por
eso quiero ayudarla.”
“Ash.” Bufé. “Pues si tanto te interesa,
pregúntale a Bankotsu directamente, dile que quieres conocerla.” ¡Eso
era demasiado obvio!
“No
creo que eso sea prudente.”
¡Ahora
resulta! ¿Y lo de enviarme a invitarlo al juego de soccer si era prudente? ¿De
donde saco esa de la prudencia? ¿De un manga? ¡Como se complicaba tanto!
“Aunque,
tal vez tengas razón.”
Medito. “Mañana hablaremos con él.”
Eso
era mejor, ir al grano y preguntarle a Bankotsu. Pero un momento…
“Espera…
¿dijiste hablaremos?”
“Si.
“ Sonrió maléficamente. “Por que no me vas a dejar sola en
esto ¿verdad?”
Ella
y yo sabíamos que…ya no me podía zafar de este asunto. ¡Rayos!
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POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Y
ahora resultaba que me encontraba en la cocina haciendo spaguetti solo por que
se le había antojado a Jakotsu, pero no me trague esa mentira, bien que sabia a
quien se le antojaba…a Abelcito queridito de Jako. No se, pero me daba la
impresión de que mi hermano lo consentía, o algo así, bueno… ¿me doy a
explicar? Esta bien, siempre he sabido lo “controversial” que es mi hermano,
pero de eso al echo hay mucho trecho ¿no?
Voltee
a ver a mi hermano. Se le veía feliz lavando las verduras para la ensalada.
¿Debería preguntarle sobre que se traían él y Abel? A decir verdad, no me
sentía muy cómodo preguntándole ese tipo de cosas pero…
“Ya se
hicieron muy buenos amigos tu y Abel ¿verdad?” Solté, era ahora o
nunca.
“Eh…mn…creo
que sí.” Sonrió.
¡Diablos!
Parecía chiquilla enamorada, ¿esa sonrisa era un si a mi interrogante?
“No
me agrada.” Yo
debía ser sincero.
“¿Eh?” Volteo dudoso. “Bueno, al menos tu a él si le
agradas.”
“¿Qué?” Discúlpenme, eso era difícil de
creer.
“Oh,
lo olvidaba.”
Dejo
las verduras remojando, se seco las manos y rebusco en una bolsa de plástico
que había traído a la cocina. Saco una cajita de color blanco y me la entrego.
“Hace
rato que salimos a la calle Abel compro esto para ti.”
Era
una pomada para mi alergia. ¿Cómo sabia que tipo de alergia tenia? No muchas
personas saben eso, de que mi alergia es de contacto, no respiratoria, así que
solo me sale salpullido, el cual ya me daba comezón en estos momentos.
“Tu,
em… ¿le dijiste a Abel de mi alergia?”
“No,
fuiste tu mismo, ¿no lo recuerdas?”
Ah,
¿era en serio? Yo no he tenido muchas conversaciones con Abel, así que dudaba
mucho de esa afirmación. Creo que mi hermano vio mi confusión.
“Cuando
trajo al perro, ¿recuerdas? Le dijiste que no debías tocarlo, por lo de tu
alergia.”
“Mn…supongo
que así debió de ser.”
Ahora que lo mencionaba, creo que si lo dije.
“Abel
es de esas personas, que escuchan atentamente cada cosa que dices, y lo
recuerdan, él estaba preocupado por ti, por que no le dijiste a Kanna sobre tu
alergia y además de todo por que estabas cargando al gato.”
Ahora…no
sabia que pensar con exactitud, si ponía como cierto lo que decía Jakotsu se
explicaban muchas cosas. Como de que invitara a Kanna a mi casa, ¿seria para
persuadirme a decírselo? Y también el echo de que prácticamente me negué a eso,
entonces el se dejo golpear, ¿seria una forma de persuadir a Kanna de encontrar
a otro dueño al gato sin decirle lo de mi alergia? Vaya, sinceramente había
muchas cosas que pensar al respecto. ¿Se ingenio algo tan elaborado? No creo…
¿o si? Ese chico no me agradaba, así que admitir que todo su proceder era por
mi bien dañaba mi orgullo. No le pediría perdón, ¡eso nunca!
Continued…
Por:

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