Como que me dio eso del ambiente navideño y voy a actualizar las historias pendientes. Así que ¡FELIZ NAVIDAD! y sin mas les dejo el capitulo.
Serie: Naruto
Status: 3/7
Sinopsis: Ya han pasado más de tres años ¿Y aun me sigue sucediendo igual? ¿Por que no puedo decirle lo que siento? Por eso incluso me había inscrito en esta universidad, para seguir viéndolo por lo menos, pero no esperaba coincidir con él en clase. ¡Que gran error!
Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.
TAN OBVIO, PERO POR ALGUNA RAZÓN NINGUNO DE LOS DOS NOS DÁBAMOS CUENTA…
3. Quiero ser tu amiga, pero no se si es suficiente para mi.
Poner mis pensamientos en orden
es complicado con Naruto presente, y lo estoy tratando con todas mis fuerzas, ¡de
verdad! Estoy empeñándome a ver todo con frialdad, aunque mis tercos ojos
querían dedicarse de tiempo completo a verlo, vaya incordio.
Nos pusieron enfrente un enorme
plato de ramen, aunque no le puse la dedicación a mi sentido del gusto, no
puedo decir si la comida es buena o mala, me acabe completo el contenido sin
siquiera mirar. En cambio él parecía comer con demasiada lentitud, saboreando
cada bocado, lo se por que le mire de reojo todo ese tiempo. Momentos que me
sirvieron para darme cuenta de que Naruto confundió mi timidez con desagrado,
eso era obvio.
“Entonces si eres distraído.”
“¿Qué?” Dejo los palillos y el
plato a un lado sin siquiera terminar.
Escuchar mi voz tan tranquila,
hablándole, entablando una plática… fue tan glorioso, y que el me pusiera
atención lo fue aun mas. Lo malo era que
aun tenía que aclararle unos cuantos puntos.
“Tu me agradas…mucho.” Lo
siento, no pude evitar jugar con los palillos en mi mano así que no se si lo que
dije salió con la suficiente sinceridad.
“No me quieras hacer sentir
mejor.” Em… creo que no soné sincera, ¡ah! Pero hizo un puchero tan lindo, lo
suficientemente lindo para turbarme de nuevo.
“Es…en…enserio.” Incluso la piel
de mis manos estaba roja.
“Que te de igual no quiere decir
que te agrade, Hinata escucha… debe ser incomodo para ti pero ya estoy
acostumbrado a este tipo de cosas…”
“¡¿Qué?!”
Sentí como mi corazón se
desmoronaba en pedacitos, ¿en serio había personas que trataban mal a Naruto?
Si el era tan gentil, no por llevar malas notas era una mala persona, siempre
se le podía ver esforzarse por lo que
quería, por eso él era el motivo…la razón de nunca me diera por vencida. Mis ojos no pudieron evitar depositar lágrimas
sobre mi rostro, ¿Por qué alguien seria capaz de ser cruel con él?
“Hey, Hinata…em… ¿Por qué
lloras? ¿Dije algo que te molesto?”
“Si tu eres… tan buena persona.”
Se supone que debería de tener
el control de mi misma, pero ahora me doy cuenta de que no es así, no le
encuentro otra explicación: mi organismo actúa por su cuenta. Si no es de ese
modo alguien puede explicarme ¿Por qué estoy abrazando a Naruto?
Pude reaccionar rápido después
de la acción, me separe y acto seguido me limpie las lágrimas, que vergonzoso,
quería patearme. Con el poco valor que tenia lo miré al rostro, no supe que
emoción expresaba su cara, aunque… ¿Qué…q…que esta pasando? ¿Por qué Naruto me
pone la mano en la mejilla? Al contacto con su piel, todo mi rostro se empezó a
sentir caliente. Con lo perturbado que estaban mis sentidos solo pude ver y
sentir como su mano acomodaba un mechón de cabello detrás de mi oreja.
“Gracias, sabes… eres la primera
persona que me dice algo como eso. “ Bajo su mano y la puso en la mesa. “Eres
muy buena amiga, aunque no me gusta verte llorar…y menos por este tonto.”
“Lo siento.”
“No te disculpes.” Empezó a
sonreír. “Pero la verdad… lo del abrazo si me gusto, me pone feliz saber que no
me odias, ya sabes… por ser los únicos de la preparatoria que nos inscribimos
en esta universidad.”
“Tienes razón.”
Mi cerebro esta muy perezoso o a
lo mejor no es capaz de hacer frases demasiado elaboradas en este momento, o
tal vez fue el saber que a él no le desagrado mi abrazo; si no fuera tan tímida
lo volvería a abrazar.
“Por cierto… que tonto ya se me
olvidaba, sobre lo que te quería pedir…em… bueno, ya te diste cuenta de que no
se me da mucho eso del inglés y me preguntaba si me podrías ayudar.”
Tan claro como el agua estaba su
comentario pero… me sentí insegura, ¿no me hablaba solo para que le ayudara con
inglés, o si? Quería alborotarme el cabello de la frustración, ¿si, o no? Por
que el solo pensar eso me ponía triste. Un momento…aun no respondo a su petición,
por una vez en mi vida quería arriesgarme, quería ser su amiga.
“Seguro que si.”
Le intente sonreír, o algo
parecido… em que bueno que no me veía a mi misma hacer el ridículo con ese
tonto e infructuoso intento de una sonrisa. Él se me quedo mirando de una forma
extraña, claro, seguro se dio cuenta de ese feo mohín que resulto de mi gesto.
“Hinata…yo…”
“¿Eh?”
Se veía pensativo, estaba
dudando de decirme algo…creo. Entrecerró sus ojos, incluso con esa expresión
seria se veía tan apuesto ¿eso era posible? Incluso el profundo azul de sus
ojos me hipnotizaban, ¡Todo en él era hermoso! ¡Increíble!
“Hinata yo…” Paso sus dedos por
su desordenado cabello, me quede ida en ese gesto. “Yo pienso que de verdad me
agradan las personas como tu. Me caes muy bien.” Volvió a sonreír.
Como si ya estuviéramos en la
nueva era glacial, me queda helada. ¡Yo le agradaba! Era una simple oración que
nunca pensé escuchar. Creo que en estos momentos una estatua tendría más
movimiento que yo. ¿Cómo era de que Naruto no se diera cuenta de que me
encantaba? ¿Qué no veía que me derretía por él como una paleta helada en el
sol?
“Además, veo que te gusta el
ramen, eso hace que me agrades aun mas, sabes deberíamos venir mas seguido ¿no
crees?...¡Oh, ya se!¡ Hay que hacer una fiesta de ramen!”
Me gustaba mucho que fuera tan
entusiasta pero me sentí un poco desplazada, le estaba dando mucha importancia
a ese platillo ¿no?...eh… esperen, ¿acaso estoy celosa?... del ¿ramen? Mn… creo
que mis pensamientos no están muy cuerdos con lo que respecta a Naruto. Mas
bien era imaginarme que él me brindara, por lo menos un pequeño porcentaje del
amor que le profesa al ramen, o eso creo que es… lo seguiré analizando en otro
momento.
Después de terminar con su tazón
de comida, el pidió uno mas y yo tuve que negarme a una segunda ración por que
mi estomago estaba lleno… de mariposas, pero lleno al fin y al cabo. Al vaciar
el segundo tazón pude apreciar a Naruto quedando en un extraño acuerdo con el
dueño de que le pagaría posteriormente, fue todo un show.
Caminamos hasta el campus, pero en vez de ir
directamente a la residencia femenil, el se desvió hacia las canchas deportivas,
para ser honesta no sabia que pensar exactamente. ¿Él quería pasar más tiempo
conmigo? ¿Estaría Aburrido? Le mire la mano, ¿le molestaría si se la tomara?
¡Cálmate Hinata! ¿Cómo puedes
pensar que…? Naruto miro mi mano también, mi rostro enrojeció, no estaba
pensando en… ¿o si?
“Sabes, tienes la piel muy
clara.” ¿Qué? Lo diré sin titubeos, ¡me tomo de la mano!
“.…” No encontré palabras para
expresarme, solo los puntos suspensivos.
Alzo muestras manos hasta la
altura de sus ojos, creo que ni en un sauna sentiría tan caliente mi rostro, ¿A
poco solo yo sentía a la temperatura elevarse?
“¿Ves esto? Mi piel es demasiado
oscura y la tuya demasiado blanca. Hace tiempo que quería comparar nuestros
tonos de piel.” Soltó mi mano. “Fui muy impulsivo, lo lamento. Ya sabes, a
veces dan ganas de hacer cosas imprudentes como esa.”
“Creo que si.”
Mire su cabello rubio meciéndose
por la brisa, ¿Cómo algo tan trivial podía distraerme de ese modo? Aunque pensé
también en algo imprudente, en tocarle sus rubios mechones despeinados.
“Ya se, ya se en lo que
piensas.” Sonrió exageradamente hermoso, maravilloso.
Agacho su cabeza un poco y puso
mi mano sobre su cabello, esto yo…
Tengo que respirar un poco, no pude creer
lo que paso.
Ya saben, si leyeron hasta aquí se les agradecería un comentario, like o simplemente un gracias.
Nos vemos.


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