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miércoles, 25 de diciembre de 2013

NO ES CUESTIÓN DE EDADES (1/?)

Otro regalo de navidad, la continuación de este fanfiction... Primer capitulo start.

Serie: Inuyasha

Status: 1/??

Sinopsis: Bankotsu nunca se imagino ser novio de una niña de Primaria; Kohaku no se esperaba sentir mas que amistad por la novia de un amigo; y Kanna ni siquiera llego a pensar siquiera en tener alguna compañía... 

Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.



NO ES CUESTIÓN DE EDADES

CAPITULO 1  El reflejo de la verdad, un espejo.


Era normal sentirme patético, lo sé, aparte claro del detallito de pedirle ser mi novia a una chica de primaria, estaba que la “niña” en cuestión me miraba sin decirme palabra alguna, algo así que esperaba ser rechazado de un momento a otro, bueno había que probar el terreno por lo menos.

“¿No me vas a responder?”

Trate de sonreír como calmante a lo tenso del ambiente.

“Lo que sucede…es…que…no se exactamente como debe de ser una novia.”

Bueno por lo menos no dijo que “no” de buenas a primeras.

Ah, no te preocupes por eso, de echo no tienes que actuar diferente, solo tienes que ser normal. Pero que me dices, ¿aceptas?”

“Pero, es que…”

¿En serio me iba a rechazar? Su cara de duda me daba mal espina, muy, muy mala espina.

O acaso…” Trate de presionarla un poquito. “¿No te gusto? ¡Es eso verdad! ¡Soy un muchacho muy feo para una hermosura como tu!” Llegados a este punto, si, trate de dramatizar un poco, no me culpen, no quiero ser rechazado así como si nada.

“No es eso…tu…no eres feo.”

Mn…creo que noto en sus mejillas un poco de rubor por fin. ¿Estará cediendo?

“Entonces…”

“Esta bien…” ¿Oí bien? “Seré tu novia. ¿Qué se supone que deba hacer ahora?”

Dejenme pensar un segundo, ¿Cómo se supone que me debería sentir? ¿Emocionado? ¿Nervioso? ¿Inquieto? ¿O como? Por que lo único que sentía era… ¿como les diré?…tranquilo, si esa es la palabra. Bueno, tomen en cuenta esto, no es como si me dijera que “si” una chica que llevo persiguiendo mucho tiempo, o por la que siempre babeara al ver, díganme ¿es malo? Yo lo veo desde el punto de vista de que si yo puedo cambiar a Kanna, aunque sea solo un poquito, con la etiqueta que quieran, eso ¿es bueno no? ¿No dicen que el fin justifica los medios? Uy, creo que eso duro mas de un segundo ¿no?

“Ahora…ahora…em…” ¡Ah, si! “Los novios...pues...a veces…se obsequian cosas.”

Le di uno de mis emparedados metiéndolo en la bolsa que ella llevaba.

“Espero que te guste, no es mucho pero…”

¿Por qué su carita se veía decaída de repente?

“Yo…no…tengo nada que darte”

¡Diablos! ¿Por qué…por que no pensé antes que ella lo tomaría así? No era como para que pensara de que le doy el emparedado para que ella me dé otra cosa. Creo que este “noviazgo” va a ser un poco complicado.

“Ah, no te preocupes.” Le sonreí para que se relajara un poco. “No necesitas obsequiarme nada en este momento, de hecho no es tu obligación, es por que lo quieras hacer ¿entendido?”

“Si”

“Vamos, aun tengo que ayudarte con estas bolsas.”

Y de nuevo retomamos el camino para su casa, llegamos pronto, no era muy lejos que digamos, de ser así, no hubiera aguantado las ganas de hablar con su padre acerca de obligaciones paternales y sobre los derechos de los infantes, ok, veamos el lado bueno, por lo menos ahora se en donde vive mi pequeña novia. Mn… voy a tener que acostumbrarme a llamarla mi novia, Así pues, abrió la puerta, entro a dejar su bolsa, y volvió a salir para recibirme la que yo cargaba, no es como si fuera a pedirle que me dejara entrar a su casa, soy consiente de que a pesar de lo ocurrido la ultima media hora soy un “extraño”.

“Em…Kanna, conoces el parque ¿verdad?, el que esta a unas calles al oeste…”

“Lo conozco.”

“¿Te pareces que nos veamos ahí mañana, como a esta misma hora?”

“Ahí estaré.”

Naturalmente me retire después de eso, y ya rumbo a mi casa empecé a comerme mi aperitivo, claro que también aproveche para pensar un poco; en si, tenia que tener un plan maquilado para el día siguiente, después de todo ahora tenia pareja y la tendría que tratar como tal. Un momento…no es como para que pensara en besitos ni arrumacos, solo quiero aclarar este punto, mas bien quería…em…mas que nada que ella tuviera amigos, se divirtiera, viviera nuevas cosas; descrito en tres palabras: la quería feliz….

0o0o0o0o0o0o POV. Kohaku o0o0o0o0o0
DIA 2. SOLEADO, TEMPERATURA 21 GRADOS, HUMEDAD 58%


No podía creerlo, ¡milagro! Ese maldito despertador…grr…me tenia desesperado, ¿como era posible que ayer no sonara? ¡Rayos! ¡Solo por que lo necesito o si no ese cacharro ya estaría en el fondo del basurero! Ayer me hizo pasar un infierno, ¿Cómo esta eso? Pues que ayer me fui sin desayunar a la escuela, mi hermana me regaño, llegue tarde y por si fuera poco, oyeron bien, ¡por si fuera poco! Se me olvidaron varias libretas de las clases. Pero hoy es diferente, voy con tiempo, y aquí caminando con mi hermana y con Bankotsu rumbo a la escuela me hacia sentirme bastante alivianado.

Oye, Kohaku, ¿cuantos años tienes? ¿Trece?”

Solo se había quitado un audífono de su i-pod, y esperaba a que le respondiera, pero… ¿ahora por que el interés en mi edad? Además que el solo me habla lo necesario, no es como que tuviéramos una gran amistad, aunque si somos amigos.

“Si… ¿Por qué lo preguntas?”

Lo mire a la espera de una explicación.

“¿Y sabes cuando es el examen de admisión para tu secundaria?”

Explicación que no llegaba.

Om, si… ¿Por qué?” Empezaba a darme mucha curiosidad. “Son en dos semanas mas, ¿Para que quieres saber?”

“No, por nada”

Con mi pregunta trate de sacarle alguna información, pero la explicación seguía sin llegar.

“¿Por nada?” Y ahí estaba mi hermana Sango al rescate de mi curiosidad. “Para mi que escondes algo.” Si… ya le estaba recriminando, vamos Bankotsu, ¡suelta algo interesante!

“¡Ay! ¿Qué ya no soy libre de preguntar por curiosidad?”

Más que obvio, ocultaba algo. ¿Qué diablos será? Supongo que no iba a decir mas por que se puso los audífonos de nuevo, incluso ya podía escuchar la canción, creo que era Asían Kung-Fu Generation.

Oh, oh, ya vi por que subió el volumen, era que se acercaba esa chica que era muy encimosa con él, es...em…como era…¿Shena?…ah no, Shiori, si, esa es, a él lo ponía de malas muy fácilmente esa chica. Descripción de encimosa en cuestión: un metro sesenta, cabello plateado, ojos violetas, tez blanca, compañera de salón de mi hermana y lo más importante de todo, bota la baba por el muchacho de prepa que esta al lado mío, ¿adivinan? ¡Una pista! El nombre empieza con Ban y termina con kotsu, ¿ya dieron con quien?

“¡Buenos días!” Puso una sonrisa de dos mil yens.

“Hola Shiori, ¿Qué te trae por aquí?” Ese fue mi hermana, Ban la ignoro y yo no respondo por que era obvio que no se dirigía a mí.

Hola Bankotsu.” ¡Siempre era tan insistente!

Ah…mn..hola.” Respondió el mencionado de mala gana, al ver que le hablaba la indeseada, supongo que le leyó los labios y que no quiso ser descortés.

Es un día bonito, ¿verdad?” Subió los decibelios de su voz para que él la escuchara.  “¡Como para salir por la tarde!”

“Aja” Murmuro nuestro amigo, se ve que no tenia ganas de platicarle.

Todos alcanzábamos a escuchar la música, por eso nos dimos cuenta, ¡mala suerte! Mira a que hora se queda sin batería el gadget, y también lo noto la muchacha insistente. Mentiría si dijera que no quería carcajearme de la situación. ¡Amaterasu me libre de situaciones similares!

“¿Y si salimos por la tarde, Bankotsu?” No se mucho de estas cosas, pero tradicionalmente hablando ¿Qué no era el chico el que invitaba a salir? Por favor, respondan, ¿acaso ya cambiaron tanto las cosas? “¡No podemos desperdiciar un día tan lindo así!”

“Ya tengo planes.”

“¿Planes? ¿Para que o con quien?” La que pregunto fue mi hermana.

“Eso es mi asunto.”

“¿Con quien?” También Sango sabía ser insistente.

“Con…con...” Tic toc, tic toc. “Pues…con…” Mississippi uno, Mississippi dos. “Con mi novia, ¿contenta? Vamos a salir hoy.”

“¡¿Tu novia…?!” Los tres exclamamos asombrados, me di cuenta de que yo también casi grito de la impresión en medio del enunciado.

Lastima, me decía a mi mismo, estábamos frente de la secundaria y tenia que entrar, los demás se alejaron rápidamente. ¡Y yo que quería que Bankotsu dijera algo interesante! 

Dudas, dudas, dudas, era mas fácil pensar en asuntos ajenos que en la clase, alguien me pico en la espalda con un bolígrafo, eso me hizo concentrarme en la realidad.

“Ya me estabas preocupando, ni siquiera saludaste al llegar.”

Mi amigo Souta, aunque es mas pequeño de estatura que yo, el sabe ser buen amigo.

“Solo, estaba pensando en algo. Por cierto, ¿Qué sabes acerca del examen de admisión?”

“El examen, bueno, va a ser en dos semanas y todos los delegados debemos estar presentes para apoyar a la organización ese día. ¿Por que quieres saber del examen? No te van a poner a hacerlo de nuevo por si eso te preocupa, no importa que tus notas sean algo malas.” ¿Se suponía que debía reírme por su broma?

“Un amigo me pregunto, no se para quiere saber, pero en fin.”

“Oye, por cierto, te quería pedir un favor, y ahora que tomaste el tema...” Su expresión era muy sospechosa, esos ojos cafés me decían: desconfía.

“¿Qué favor?” No era el momento para irse por las ramas.

“Sobre el examen, la subdelegada no puede estar ese día, y me preguntaba si tu podías suplirla, ¿puedes ayudarme?”

En otras palabras, ¡rayos! Quería quitarme un día de despertarme tarde, para ayudar a quien sabe quien, a hacer quien sabe que, de nuevo ¡rayos! , el sabe que no me podía negar. Pero pensándolo bien, Bankotsu estaba interesado en ese examen por algo, tal vez me podría a saber el motivo si iba ese día.

Creo que no tengo opción, ¿verdad?” Masculle un poco.

“No, no la tienes.” Y volvió a su lugar, por algo era el delegado de la clase, ¿ya lo había mencionado o no? Pues bien, supongo que es obvio, Souta se sentó por que ya empezaba la clase, me quede viendo su nuca castaña, en realidad el que me iba a hacer un gran favor era él.

En casa Sango me pidió que le ayudara en algo, solo tengo seguro que sea lo que sea, necesitara darme una compensación, no iba a hacer nada de a gratis, era su hermano menor, así que tiene que sobornarme, es la regla natural.

“Quiero que vayas a invitar a Bankotsu a jugar hoy en la tarde” Se adelanto a mi pregunta. “Tu solo hazlo.” Ya se de que iba la cosa.

“¿Es por lo de su novia? Quieres que compruebe si es cierto.”

“Le pregunte a Jakotsu, el no sabe nada acerca de la novia, y él se entera de todo lo que hace Bankotsu, así que puede que sea solo una excusa.”

Y aquí me tienen, con un balón de soccer entre las manos, no le iba decir que no a mi hermana después de la gran recompensa que me iba a dar, ¡asear mi cuarto toda la semana con lavandería incluida! Timbré y espere a que bajaran.

“¿A quien buscas Kohaku?” Me respondió Jakotsu desde la ventana del segundo piso, y traía por lo visto una lollipop en la boca. “Si vienes a buscar a Bankotsu no esta.”

“Oh, ¿y sabes a donde fue?”

“No.” Puso mala cara, creo que estaba molesto con su hermano. “Dijo que iba con su novia, y el desgraciado no sabia si se iba a tardar.” Si, estaba molesto.

“Y… ¿conoces a su novia?”

“No, el idiota no quiere que la conozca aun, solo me dijo que se llama Kanna, y según dice él, es muy bonita. ¡Que sabe él! Debería haber preguntado mi opinión primero, y resulta que hasta Sango sabia antes que yo de la noviecita esa. ¿Tú crees que le tuve que preguntar? ¿Qué no se supone que somos hermanos? ¡Debió de decirme a mi antes que nadie!, me siento un poco decepcionado.”

A este si que era fácil sacarle información, para la próxima ya lo tendré en cuenta, solo una cuestión más.

“¿Te dijo a donde iba a ir?”

“¡Que no me dijo nada mas el idiota!” ¿Por qué me gritaba? “Oh, lo siento, estoy un poco de malas, tu sabes, pero no, no me dijo.”

“Entonces gracias, y tu tranquilo.”

“Ah, ¡Gracias Kohaku! Tu si me comprendes, ¿te había dicho que tus pecas son muy lindas?” Lo ultimo si no me gustaba, eso si era demasiada información. Ni para que preguntar más, así que salí con mi balón rumbo a las canchas cercanas, ya teniéndolo en las manos por lo menos lo iba a aprovechar.

0o0o0o0o0o0o POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Trataba de enfocarme en los pros de la situación; primero, podía hacer que Kanna se divirtiera; segundo, también junto con lo anterior que se relacionara con mas gente; tercero, que fuera feliz; cuarto, yo tendría algo que hacer para distraerme de la escuela; bueno no, olviden la anterior, como si me estresara mucho ¡por Dios!; ok de nuevo, cuarto, me quitaría a Shiori de encima, por lo menos temporalmente. La pregunta principal era; ¿eran suficientes todos los pros?, no se, pero se agolpaban en mi boca los contras, querían salir como sea, ¿me estaba aprovechando de ella? ¿De su inocencia? ¿Lo hacia solo para quitarme a Shiori de encima en realidad? ¡Basta! Era obvio que es más cómodo pensar a favor y no en contra. 

Pero aquí sentado en esta banca no podía más que pensar en la situación. Menee mi cabeza un poco, creo que ni en época de exámenes me tenso como lo estoy ahora. Apreté el obsequio que se encontraba en mi chaqueta como símbolo de frustración.

“Ya estoy aquí.”

Voltee para ver a Kanna. ¿Por qué será que nunca saluda con una sonrisa o algo parecido? Me refiero a esas expresiones tan lindas que hacen las niñas a veces, en serio que en ocasiones no la veía como niña, al menos en ese aspecto. Pero que mas da, yo si podía sonreírle, tal ves así se de cuenta que una forma de saludar muy efectiva era brindar una calurosa sonrisa.

“Me doy cuenta de eso pequeña. ¿Tienes deseos de hacer algo en especial?”

Me paré y la guié al césped que estaba en su pleno reverdecer, no me contesto de inmediato, al parecer espero a que me sentara sobre el pasto.

“No he pensado en algo en especifico.”

Era raro, también hablaba como adulto, ¿es yo que hablaba de forma infantil, o era que a ella le habían enseñado muy bien a usar el diccionario? Lo digo por que su forma de expresarse era muy formal. Pero a todo esto, ella seguía de pie. ¿Le desagradaba la posibilidad de ensuciar su bonito vestido blanco? En vez de hacerme suposiciones me quite la chaqueta y la extendí para que ella se sentara.

“Siéntate conmigo, ¿quieres?”

La pequeña se acerco para sentarse, y lo habría echo sin problemas pero fue cuestión de segundos. ¡El regalo! Jalee la chaqueta sin pensar en lo demás, tanto ella como yo, caímos. El obsequio era delicado, podía romperse fácilmente, era entendible el por que de mi acción, lo que no tenia excusa era el motivo de por que me encontraba sobre Kanna, digo, si alguien hubiera estado lo suficientemente cerca podrían haber llamado a la policía. Mi rostro y cuerpo estaban exactamente en el lugar donde no deberían de estar, tenia a los profundos ojos negros de Kanna a solamente unos cinco centímetros de los míos. Recostados como estábamos esperaba el grito de mi pequeña en cualquier momento. Por fin sus labios se separaron y dejo ir una frase.

“Son azules.”

“¿Qué?”

“Tus ojos.”

“¿Qué?”

“Tienes unos bonitos ojos azules.”

No podía salir de mi asombro, yo aquí esperando una recriminación, un grito de ¡pervertido! o de ¡aprovechado!, y en lugar de eso me salen con un halago. Definitivamente ella era extraña, y ni siquiera se sonrojo al decir que mis ojos son bonitos, ¡Vaya! Pero me recordé a mi mismo que aun estaba sobre-de-ella. Me levante procurando no hacer pasos en falso.

“Lo siento” Por lo menos el apenado era yo. “Fui muy brusco, lo lamento, solo que…em…bueno…”

Ya sentado sobre la yerba y sin haber terminado la frase, saque de la bolsa de mi chaqueta el paquete que contenía el regalo “especial” que tenia para ella. Se lo entregue y espere a que lo desenvolviera del papel manila y el cordón.

“Podía romperse, se me olvido que lo tenia en la chamarra. No fue a propósito, de veras que no fue mi intención.”

Se quedo mirando detenidamente al obsequio ya desenvuelto, lo volteo y se fijaba en cada pormenor, o eso parecía, me venia a la mente un experto de obras de arte buscando un detalle que le dijera que una pintura era falsa.

“Tiene grabadas unas letras, K-A-N-N-A, mi nombre.”

“Eh, si, la verdad no se si esta bien escrito.”

No menciono que estuviera incorrecto, por lo que me da a creer que esta correcta la inscripción. Seguí mirándola en busca de su opinión, por lo menos en una expresión o mueca.

“Y… ¿que tal? ¿Te gusta?” O bueno, no soy muy paciente.

“Si, es muy bonito. Yo… también te traje algo.”

“Algo para mi ¿en serio? ¿y que es?” Mi cara supongo que debe de expresar mi entusiasmo, he de repetir, no soy muy paciente, y menos si de obsequios se trata.

“Bueno.”

¿Por qué dudaba? Cualquier cosa que me diera era suficiente para emocionarme, de acuerdo lo diré, me encantan los regalos.

“Dime, ¿Qué es?”

¿Podía tenerme mas intrigado? Supongo que no, por que mis ojos se movieron justo sobre el bolso en el que mi pequeña empezó a rebuscar. Sacó una caja muy familiar, un bento.

“Un almuerzo”

Sus ojos me decían que algo andaba mal, se vieron tristes al decir esas dos palabras. Desglosemos, “un-almuerzo”, ¿que estaba fuera de lugar? Mn… creo que es la parte de “un”, teniendo en cuenta que somos dos y a juzgar por el tamaño de su bolso, con seguridad era el único que traía. Debe ser eso.

“Es para compartir ¿verdad?, eres muy inteligente mi pequeña.”

Esperaba que con eso se librara del sentimiento de haber echo algo mal. Así que seguí.

“Que tonto fui al no pensar en los alimentos cuando venimos a un parque, que bueno que tu si lo tuviste en mente.”

“Eh…”

Trate de disipar un poco sus tensiones aunque, si fue suficiente no lo se, y además, ahora que lo pienso creo que si tengo un poco de hambre, supongo que fue por que salí muy rápido de casa para evitar en lo posible todas las recriminaciones de Jakotsu.

“¿Qué hay de comer entonces?” Definitivamente tenía mucha hambre.

“Bueno…”

Le quito la tapadera al bento y me enseño su contenido, no soy muy bueno en los nombres de los alimentos, ya que a la hora de comer los nombres vienen sobrando, pero creo que eran algo así como emparedados, bueno ya, no se que era, pero se veía delicioso, asi que mejor dejémosle así. Tome uno y empecé a comerlo, en realidad estaba exquisito, me empecé a preguntar si lo haría ella misma o tal vez su madre, ¡Ya! Daba igual quien lo habría echo, perdón por tanta tontera, ya saben, las tonterías van conmigo. Pero cuando terminamos de comer.

“¿Por qué un espejo?”

Muy pocas veces me preguntan el por que escogí tal o cual regalo, pero no tenia porque evitar la pregunta, aunque claro, las explicaciones siempre se me hacen difíciles.

“¿Por qué? Em…este…”

Mis neuronas a veces pueden ser muy creativas, y a decir verdad, quería ser sincero, decir el motivo real del por que escogí un espejo blanco sobre cualquier otro presente posible.

Por que tu eres bonita Kanna, pero por alguna razón no me crees cuando te lo digo, así que si te ves en este espejo...” Tome el obsequio y lo puse enfrente de ella para que su imagen se reflejara. “Te darás cuenta de que no te miento, ese es el motivo.”

“Mn…”

Por que me daba la impresión de que estaba analizando mucho mis palabras, se veía en el espejo de manera muy analítica. Había una pregunta que quería hacer desde el día anterior, lo siento no podía evitarlo.

“¿Quién te dijo que eres fea?”

Dejo el espejo a un lado y me miro fijamente; tenia esa mirada tan profunda, y sus pequeños y finos labios me dieron mi respuesta.

“Mi hermana mayor.”

“Debió decirlo en broma.”

“Ella nunca bromea conmigo.”

Me dieron unas descomunales ganas de irle a reclamar a esa “hermana”, ¿como era posible que le dijera algo así? Se que es normal pelearse entre hermanos, pero sinceramente no podía comprender. Yo le enseñaría la verdad, así que me acerque a ella y lentamente la rodee con mis brazos, la abrace, y por primera vez la sentí como lo que era en realidad, una pequeña y frágil niña de doce años.

“Lo que te dijo no es cierto.”

Lentamente la solté, la mire y como siempre estaba ella sin ninguna emoción visible,  pero le di como acostumbro…la mejor de mis sonrisas.

“Pequeña, ¿quieres que vayamos a los columpios?


0o0o0o0o0o0o POV. Kohaku o0o0o0o0o0
Aburrido, aburrido, aburrido, o más bien patético diría yo, ¿Por qué? Simple, es porque estando en medio de un campo de soccer con un balón en mis manos, daba la casualidad, obra del destino o no se por que, llámenle como quieran, me encontraba solo, como que me parecía que todos sabían que iba a ir y prefirieron quedarse en casa. ¡Rayos! Mejor me hubiera regresado a encerrarme en mi cuarto, aunque pensándolo bien, no tenía muchas cosas que realizar. Puse el balón en el suelo y patee con rumbo a la portería, extremadamente obvio, anote un gol. Me sentí tonto.

“¿Puedo unirme a tu practica Kohaku?

Por lo menos le voltee a ver, como signo de que había notado de su presencia, después de todo solo estábamos nosotros dos en medio del campo.

“Eso supongo.” Respondí de esa forma por que no le vi el caso a su pregunta si ya iba con rumbo hacia el balón.

“Necesito quitarme la frustración un rato, perdón si te incomodo.”

“Para nada.” Me pregunto si noto esa visible mentira.

“Aun no comprendo, ¿hice algo mal para que Bankotsu me perdiera confianza?”

“Trata de olvidar eso por favor. Mejor juguemos ¿quieres?”

Con todo el asombro del mundo me di cuenta de que cerró la boca, mientras yo me relaje un poco. Empecé a pensar en como le afectaba lo de la novia de Ban a este chico de enfrente. Bueno, poniéndome en su lugar, que tu hermano el que según tu, te tiene mucha confianza no te diga una noticia así…, me daba flojera analizarlo, pero supongo que me doy a entender; en cambio yo pensaba el como se sentiría Sango, ya que siempre he querido que ella y Bankotsu sean algo mas que amigos, pero esto me echaba a perder mis deseos.

“¿No que jugáramos? Por que parece que solo estas viendo crecer el pasto.”

“¡Ya!, a eso iba, solo estaba pensando las posiciones. ¿Quieres hacer de portero? O ¿quieres que lo sea yo?”

“Sinceramente me da igual.”

Se limito a meterse una lollipop en la boca, se notaba su falta de preferencia por la posición, pues al ser muy malo para el soccer no creo que una posición específica le ayudara de mucho, ya que apenas si podía patear al balón sin caerse. Lo entretenido era verlo sufrir más que la emoción del partido, aunque sinceramente después de media hora ya me había aburrido. Cuando ya iba a dar por terminado el juego, Jakotsu hizo señas hacia las gradas, no entendí hasta que voltee; ahí en las bancas estaba sentado un chico.

“¡HEY!” Movió sus brazos sobre su cabeza con más intensidad. “¡Si…tu! ¿Quieres jugar con nosotros?”

El muchacho se acerco a donde nos encontrábamos, ¡vaya! entonces ahora ya éramos tres en el campo. Descripción del chico de las gradas: bajito como de 1.60, cabello algo largo de color castaño oscuro, lentes para sol, cachucha y con atuendo desaliñado, informal en pocas palabras. No lo había visto antes, ¿seria conocido de Jakotsu?

“¿Acaso necesitan a alguien mas?” Su voz era muy suave, un murmullo casi.

“¿Te interesaría unírtenos? A decir verdad no soy muy bueno en esto, y al parecer ya aburrí a Kohaku casi de muerte.” Así que si lo había notado, ¡que observador!

“Me di muy bien cuenta de eso, pensé que a mi no se me daba el soccer, pero creo que tu me la ganas…eres pésimo.” Oh no, Jakotsu hizo una mueca de desencanto, creo que el chico no iba por terreno seguro al comentar eso.

“Em…” Y mala hora en la que yo no sabia que decir.

“No te preocupes.” El tipo rió. “Estoy absolutamente seguro que el soccer es una excepción a tu repertorio de cualidades, después de todo, con ese rostro y con esa personalidad que demuestras…”

“Lo se, lo se, ¿verdad que soy guapísimo?” Y ahora Jakotsu era el que reía, no entendí, ¿acaso me perdí de algo?

“Tu lo has dicho, amigo. Mucho gusto en conocerte…eh…”

“Jakotsu, ¡AH! y el es Kohaku.”

“Encantado de coincidir con ustedes en este lugar, pueden llamarme Abel.”


CONTINUED…


Como siempre, me gustaría que si leyeron hasta aquí  comenten, den like o algo, no les cuesta mucho tiempo ni esfuerzo.

Hasta pronto, y ya saben, continuación solo si hay comentario.

Nos vemos.



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