Otro regalo de navidad, la continuación de este fanfiction... Primer capitulo start.
Serie: Inuyasha
Status: 1/??
Sinopsis: Bankotsu nunca se imagino ser novio de una niña de Primaria; Kohaku no se esperaba sentir mas que amistad por la novia de un amigo; y Kanna ni siquiera llego a pensar siquiera en tener alguna compañía...
Disclaimer: Los personajes no son mios, solo la historia.
NO ES CUESTIÓN DE EDADES
CAPITULO 1 El reflejo de la verdad, un espejo.
Era normal
sentirme patético, lo sé, aparte claro del detallito de pedirle ser mi novia a
una chica de primaria, estaba que la “niña” en cuestión me miraba sin decirme
palabra alguna, algo así que esperaba ser rechazado de un momento a otro, bueno
había que probar el terreno por lo menos.
“¿No me vas a
responder?”
Trate de
sonreír como calmante a lo tenso del ambiente.
“Lo que sucede…es…que…no
se exactamente como debe de ser una novia.”
Bueno por lo
menos no dijo que “no” de buenas a primeras.
“Ah,
no te preocupes por eso, de echo no tienes que actuar diferente, solo tienes
que ser normal. Pero que me dices, ¿aceptas?”
“Pero, es que…”
¿En serio me
iba a rechazar? Su cara de duda me daba mal espina, muy, muy mala espina.
“O
acaso…” Trate de presionarla un poquito. “¿No te gusto? ¡Es eso verdad!
¡Soy un muchacho muy feo para una hermosura como tu!” Llegados a este
punto, si, trate de dramatizar un poco, no me culpen, no quiero ser rechazado
así como si nada.
“No es eso…tu…no eres
feo.”
Mn…creo que
noto en sus mejillas un poco de rubor por fin. ¿Estará cediendo?
“Entonces…”
“Esta bien…” ¿Oí bien? “Seré tu novia. ¿Qué se supone que deba hacer ahora?”
Dejenme
pensar un segundo, ¿Cómo se supone que me debería sentir? ¿Emocionado?
¿Nervioso? ¿Inquieto? ¿O como? Por que lo único que sentía era… ¿como les
diré?…tranquilo, si esa es la palabra. Bueno, tomen en cuenta esto, no es como
si me dijera que “si” una chica que llevo persiguiendo mucho tiempo, o por la
que siempre babeara al ver, díganme ¿es malo? Yo lo veo desde el punto de vista
de que si yo puedo cambiar a Kanna, aunque sea solo un poquito, con la etiqueta
que quieran, eso ¿es bueno no? ¿No dicen que el fin justifica los medios? Uy,
creo que eso duro mas de un segundo ¿no?
“Ahora…ahora…em…” ¡Ah, si! “Los novios...pues...a veces…se
obsequian cosas.”
Le di uno de
mis emparedados metiéndolo en la bolsa que ella llevaba.
“Espero que te guste, no
es mucho pero…”
¿Por qué su
carita se veía decaída de repente?
“Yo…no…tengo nada que
darte”
¡Diablos!
¿Por qué…por que no pensé antes que ella lo tomaría así? No era como para que
pensara de que le doy el emparedado para que ella me dé otra cosa. Creo que
este “noviazgo” va a ser un poco complicado.
“Ah, no te preocupes.” Le sonreí para que se relajara un
poco. “No necesitas obsequiarme nada en este momento, de hecho no es tu
obligación, es por que lo quieras hacer ¿entendido?”
“Si”
“Vamos, aun tengo que
ayudarte con estas bolsas.”
Y de nuevo
retomamos el camino para su casa, llegamos pronto, no era muy lejos que
digamos, de ser así, no hubiera aguantado las ganas de hablar con su padre
acerca de obligaciones paternales y sobre los derechos de los infantes, ok,
veamos el lado bueno, por lo menos ahora se en donde vive mi pequeña novia. Mn…
voy a tener que acostumbrarme a llamarla mi novia, Así pues, abrió la puerta,
entro a dejar su bolsa, y volvió a salir para recibirme la que yo cargaba, no
es como si fuera a pedirle que me dejara entrar a su casa, soy consiente de que
a pesar de lo ocurrido la ultima media hora soy un “extraño”.
“Em…Kanna, conoces el
parque ¿verdad?, el que esta a unas calles al oeste…”
“Lo conozco.”
“¿Te pareces que nos
veamos ahí mañana, como a esta misma hora?”
“Ahí estaré.”
Naturalmente
me retire después de eso, y ya rumbo a mi casa empecé a comerme mi aperitivo,
claro que también aproveche para pensar un poco; en si, tenia que tener un plan
maquilado para el día siguiente, después de todo ahora tenia pareja y la
tendría que tratar como tal. Un momento…no es como para que pensara en besitos
ni arrumacos, solo quiero aclarar este punto, mas bien quería…em…mas que nada
que ella tuviera amigos, se divirtiera, viviera nuevas cosas; descrito en tres
palabras: la quería feliz….
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POV. Kohaku o0o0o0o0o0
DIA 2. SOLEADO, TEMPERATURA 21 GRADOS,
HUMEDAD 58%
No podía
creerlo, ¡milagro! Ese maldito despertador…grr…me tenia desesperado, ¿como era
posible que ayer no sonara? ¡Rayos! ¡Solo por que lo necesito o si no ese
cacharro ya estaría en el fondo del basurero! Ayer me hizo pasar un infierno,
¿Cómo esta eso? Pues que ayer me fui sin desayunar a la escuela, mi hermana me
regaño, llegue tarde y por si fuera poco, oyeron bien, ¡por si fuera poco! Se
me olvidaron varias libretas de las clases. Pero hoy es diferente, voy con
tiempo, y aquí caminando con mi hermana y con Bankotsu rumbo a la escuela me
hacia sentirme bastante alivianado.
“Oye,
Kohaku, ¿cuantos años tienes? ¿Trece?”
Solo se había
quitado un audífono de su i-pod, y esperaba a que le respondiera, pero… ¿ahora
por que el interés en mi edad? Además que el solo me habla lo necesario, no es
como que tuviéramos una gran amistad, aunque si somos amigos.
“Si… ¿Por qué lo
preguntas?”
Lo mire a la
espera de una explicación.
“¿Y sabes cuando es el
examen de admisión para tu secundaria?”
Explicación
que no llegaba.
“Om,
si… ¿Por qué?”
Empezaba a darme mucha curiosidad. “Son en dos semanas mas, ¿Para que quieres
saber?”
“No, por nada”
Con mi
pregunta trate de sacarle alguna información, pero la explicación seguía sin
llegar.
“¿Por nada?”
Y ahí estaba mi
hermana Sango al rescate de mi curiosidad. “Para mi que escondes algo.” Si… ya
le estaba recriminando, vamos Bankotsu, ¡suelta algo interesante!
“¡Ay! ¿Qué ya no soy libre
de preguntar por curiosidad?”
Más que
obvio, ocultaba algo. ¿Qué diablos será? Supongo que no iba a decir mas por que
se puso los audífonos de nuevo, incluso ya podía escuchar la canción, creo que
era Asían Kung-Fu Generation.
Oh, oh, ya vi
por que subió el volumen, era que se acercaba esa chica que era muy encimosa
con él, es...em…como era…¿Shena?…ah no, Shiori, si, esa es, a él lo ponía de
malas muy fácilmente esa chica. Descripción de encimosa en cuestión: un metro
sesenta, cabello plateado, ojos violetas, tez blanca, compañera de salón de mi
hermana y lo más importante de todo, bota la baba por el muchacho de prepa que
esta al lado mío, ¿adivinan? ¡Una pista! El nombre empieza con Ban y termina
con kotsu, ¿ya dieron con quien?
“¡Buenos días!” Puso una sonrisa de dos mil yens.
“Hola Shiori, ¿Qué te
trae por aquí?”
Ese fue mi hermana, Ban la ignoro y yo no respondo por que era obvio que no se
dirigía a mí.
“Hola
Bankotsu.” ¡Siempre era tan insistente!
“Ah…mn..hola.” Respondió el mencionado de mala gana,
al ver que le hablaba la indeseada, supongo que le leyó los labios y que no
quiso ser descortés.
“Es
un día bonito, ¿verdad?”
Subió los decibelios de su voz para que él la escuchara. “¡Como para salir por la tarde!”
“Aja” Murmuro nuestro amigo, se ve que no
tenia ganas de platicarle.
Todos
alcanzábamos a escuchar la música, por eso nos dimos cuenta, ¡mala suerte! Mira
a que hora se queda sin batería el gadget, y también lo noto la muchacha
insistente. Mentiría si dijera que no quería carcajearme de la situación.
¡Amaterasu me libre de situaciones similares!
“¿Y si salimos por la
tarde, Bankotsu?” No
se mucho de estas cosas, pero tradicionalmente hablando ¿Qué no era el chico el
que invitaba a salir? Por favor, respondan, ¿acaso ya cambiaron tanto las
cosas? “¡No podemos desperdiciar un día tan lindo así!”
“Ya tengo planes.”
“¿Planes? ¿Para que o
con quien?” La que pregunto fue mi hermana.
“Eso es mi asunto.”
“¿Con quien?” También Sango sabía ser insistente.
“Con…con...”
Tic toc, tic toc. “Pues…con…”
Mississippi uno, Mississippi dos. “Con
mi novia, ¿contenta? Vamos a salir hoy.”
“¡¿Tu novia…?!”
Los tres exclamamos
asombrados, me di cuenta de que yo también casi grito de la impresión en medio
del enunciado.
Lastima, me
decía a mi mismo, estábamos frente de la secundaria y tenia que entrar, los
demás se alejaron rápidamente. ¡Y yo que quería que Bankotsu dijera algo
interesante!
Dudas, dudas, dudas, era mas fácil pensar en asuntos ajenos que en
la clase, alguien me pico en la espalda con un bolígrafo, eso me hizo
concentrarme en la realidad.
“Ya me estabas
preocupando, ni siquiera saludaste al llegar.”
Mi amigo
Souta, aunque es mas pequeño de estatura que yo, el sabe ser buen amigo.
“Solo, estaba pensando
en algo. Por cierto, ¿Qué sabes acerca del examen de admisión?”
“El examen, bueno, va a
ser en dos semanas y todos los delegados debemos estar presentes para apoyar a
la organización ese día. ¿Por que quieres saber del examen? No te van a poner a
hacerlo de nuevo por si eso te preocupa, no importa que tus notas sean algo
malas.” ¿Se
suponía que debía reírme por su broma?
“Un amigo me pregunto,
no se para quiere saber, pero en fin.”
“Oye, por cierto, te
quería pedir un favor, y ahora que tomaste el tema...” Su
expresión era muy sospechosa, esos ojos cafés me decían: desconfía.
“¿Qué favor?”
No era el momento
para irse por las ramas.
“Sobre el examen, la
subdelegada no puede estar ese día, y me preguntaba si tu podías suplirla,
¿puedes ayudarme?”
En otras
palabras, ¡rayos! Quería quitarme un día de despertarme tarde, para ayudar a
quien sabe quien, a hacer quien sabe que, de nuevo ¡rayos! , el sabe que no me
podía negar. Pero pensándolo bien, Bankotsu estaba interesado en ese examen por
algo, tal vez me podría a saber el motivo si iba ese día.
“Creo
que no tengo opción, ¿verdad?”
Masculle un poco.
“No, no la tienes.” Y volvió a su lugar, por algo era el
delegado de la clase, ¿ya lo había mencionado o no? Pues bien, supongo que es
obvio, Souta se sentó por que ya empezaba la clase, me quede viendo su nuca
castaña, en realidad el que me iba a hacer un gran favor era él.
En casa Sango
me pidió que le ayudara en algo, solo tengo seguro que sea lo que sea,
necesitara darme una compensación, no iba a hacer nada de a gratis, era su
hermano menor, así que tiene que sobornarme, es la regla natural.
“Quiero que vayas a
invitar a Bankotsu a jugar hoy en la tarde” Se adelanto a mi pregunta. “Tu
solo hazlo.” Ya se de que iba la cosa.
“¿Es por lo de su novia?
Quieres que compruebe si es cierto.”
“Le pregunte a Jakotsu,
el no sabe nada acerca de la novia, y él se entera de todo lo que hace
Bankotsu, así que puede que sea solo una excusa.”
Y aquí me
tienen, con un balón de soccer entre las manos, no le iba decir que no a mi
hermana después de la gran recompensa que me iba a dar, ¡asear mi cuarto toda
la semana con lavandería incluida! Timbré y espere a que bajaran.
“¿A quien buscas
Kohaku?” Me
respondió Jakotsu desde la ventana del segundo piso, y traía por lo visto una
lollipop en la boca. “Si vienes a buscar a Bankotsu no esta.”
“Oh, ¿y sabes a donde
fue?”
“No.” Puso mala cara, creo que estaba
molesto con su hermano. “Dijo que iba con su novia, y el desgraciado
no sabia si se iba a tardar.” Si,
estaba molesto.
“Y… ¿conoces a su
novia?”
“No, el idiota no quiere
que la conozca aun, solo me dijo que se llama Kanna, y según dice él, es muy
bonita. ¡Que sabe él! Debería haber preguntado mi opinión primero, y resulta
que hasta Sango sabia antes que yo de la noviecita esa. ¿Tú crees que le tuve
que preguntar? ¿Qué no se supone que somos hermanos? ¡Debió de decirme a mi
antes que nadie!, me siento un poco decepcionado.”
A este si que
era fácil sacarle información, para la próxima ya lo tendré en cuenta, solo una
cuestión más.
“¿Te dijo a donde iba a
ir?”
“¡Que no me dijo nada
mas el idiota!” ¿Por qué me gritaba? “Oh, lo siento, estoy un poco de malas, tu
sabes, pero no, no me dijo.”
“Entonces gracias, y tu
tranquilo.”
“Ah, ¡Gracias Kohaku! Tu
si me comprendes, ¿te había dicho que tus pecas son muy lindas?” Lo ultimo si no me gustaba, eso si era
demasiada información. Ni para que preguntar más, así que salí con mi balón
rumbo a las canchas cercanas, ya teniéndolo en las manos por lo menos lo iba a
aprovechar.
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POV. Bankotsu o0o0o0o0o0
Trataba de
enfocarme en los pros de la situación; primero, podía hacer que Kanna se
divirtiera; segundo, también junto con lo anterior que se relacionara con mas
gente; tercero, que fuera feliz; cuarto, yo tendría algo que hacer para
distraerme de la escuela; bueno no, olviden la anterior, como si me estresara
mucho ¡por Dios!; ok de nuevo, cuarto, me quitaría a Shiori de encima, por lo
menos temporalmente. La pregunta principal era; ¿eran suficientes todos los
pros?, no se, pero se agolpaban en mi boca los contras, querían salir como sea,
¿me estaba aprovechando de ella? ¿De su inocencia? ¿Lo hacia solo para quitarme
a Shiori de encima en realidad? ¡Basta! Era obvio que es más cómodo pensar a
favor y no en contra.
Pero aquí sentado en esta banca no podía más que pensar
en la situación. Menee mi cabeza un poco, creo que ni en época de exámenes me
tenso como lo estoy ahora. Apreté el obsequio que se encontraba en mi chaqueta
como símbolo de frustración.
“Ya estoy aquí.”
Voltee para
ver a Kanna. ¿Por qué será que nunca saluda con una sonrisa o algo parecido? Me
refiero a esas expresiones tan lindas que hacen las niñas a veces, en serio que
en ocasiones no la veía como niña, al menos en ese aspecto. Pero que mas da, yo
si podía sonreírle, tal ves así se de cuenta que una forma de saludar muy
efectiva era brindar una calurosa sonrisa.
“Me doy cuenta de eso
pequeña. ¿Tienes deseos de hacer algo en especial?”
Me paré y la guié al césped que estaba en su pleno reverdecer, no me contesto de inmediato,
al parecer espero a que me sentara sobre el pasto.
“No he pensado en algo
en especifico.”
Era raro,
también hablaba como adulto, ¿es yo que hablaba de forma infantil, o era que a
ella le habían enseñado muy bien a usar el diccionario? Lo digo por que su
forma de expresarse era muy formal. Pero a todo esto, ella seguía de pie. ¿Le
desagradaba la posibilidad de ensuciar su bonito vestido blanco? En vez de
hacerme suposiciones me quite la chaqueta y la extendí para que ella se
sentara.
“Siéntate conmigo,
¿quieres?”
La pequeña se
acerco para sentarse, y lo habría echo sin problemas pero fue cuestión de
segundos. ¡El regalo! Jalee la chaqueta sin pensar en lo demás, tanto ella como
yo, caímos. El obsequio era delicado, podía romperse fácilmente, era entendible
el por que de mi acción, lo que no tenia excusa era el motivo de por que me
encontraba sobre Kanna, digo, si alguien hubiera estado lo suficientemente
cerca podrían haber llamado a la policía. Mi rostro y cuerpo estaban
exactamente en el lugar donde no deberían de estar, tenia a los profundos ojos
negros de Kanna a solamente unos cinco centímetros de los míos. Recostados como
estábamos esperaba el grito de mi pequeña en cualquier momento. Por fin sus
labios se separaron y dejo ir una frase.
“Son azules.”
“¿Qué?”
“Tus ojos.”
“¿Qué?”
“Tienes unos bonitos
ojos azules.”
No podía
salir de mi asombro, yo aquí esperando una recriminación, un grito de
¡pervertido! o de ¡aprovechado!, y en lugar de eso me salen con un halago.
Definitivamente ella era extraña, y ni siquiera se sonrojo al decir que mis
ojos son bonitos, ¡Vaya! Pero me recordé a mi mismo que aun estaba
sobre-de-ella. Me levante procurando no hacer pasos en falso.
“Lo siento” Por lo menos el apenado era yo. “Fui
muy brusco, lo lamento, solo que…em…bueno…”
Ya sentado
sobre la yerba y sin haber terminado la frase, saque de la bolsa de mi chaqueta
el paquete que contenía el regalo “especial” que tenia para ella. Se lo
entregue y espere a que lo desenvolviera del papel manila y el cordón.
“Podía romperse, se me
olvido que lo tenia en la chamarra. No fue a propósito, de veras que no fue mi
intención.”
Se quedo
mirando detenidamente al obsequio ya desenvuelto, lo volteo y se fijaba en cada
pormenor, o eso parecía, me venia a la mente un experto de obras de arte
buscando un detalle que le dijera que una pintura era falsa.
“Tiene grabadas unas
letras, K-A-N-N-A, mi nombre.”
“Eh, si, la verdad no se
si esta bien escrito.”
No menciono
que estuviera incorrecto, por lo que me da a creer que esta correcta la
inscripción. Seguí mirándola en busca de su opinión, por lo menos en una expresión
o mueca.
“Y… ¿que tal? ¿Te
gusta?” O bueno,
no soy muy paciente.
“Si, es muy bonito. Yo…
también te traje algo.”
“Algo para mi ¿en serio?
¿y que es?” Mi
cara supongo que debe de expresar mi entusiasmo, he de repetir, no soy muy
paciente, y menos si de obsequios se trata.
“Bueno.”
¿Por qué
dudaba? Cualquier cosa que me diera era suficiente para emocionarme, de acuerdo
lo diré, me encantan los regalos.
“Dime, ¿Qué es?”
¿Podía
tenerme mas intrigado? Supongo que no, por que mis ojos se movieron justo sobre
el bolso en el que mi pequeña empezó a rebuscar. Sacó una caja muy familiar, un
bento.
“Un almuerzo”
Sus ojos me
decían que algo andaba mal, se vieron tristes al decir esas dos palabras.
Desglosemos, “un-almuerzo”, ¿que estaba fuera de lugar? Mn… creo que es la
parte de “un”, teniendo en cuenta que somos dos y a juzgar por el tamaño de su
bolso, con seguridad era el único que traía. Debe ser eso.
“Es para compartir
¿verdad?, eres muy inteligente mi pequeña.”
Esperaba que
con eso se librara del sentimiento de haber echo algo mal. Así que seguí.
“Que tonto fui al no
pensar en los alimentos cuando venimos a un parque, que bueno que tu si lo
tuviste en mente.”
“Eh…”
Trate de
disipar un poco sus tensiones aunque, si fue suficiente no lo se, y además,
ahora que lo pienso creo que si tengo un poco de hambre, supongo que fue por
que salí muy rápido de casa para evitar en lo posible todas las recriminaciones
de Jakotsu.
“¿Qué hay de comer
entonces?” Definitivamente
tenía mucha hambre.
“Bueno…”
Le quito la
tapadera al bento y me enseño su contenido, no soy muy bueno en los nombres de
los alimentos, ya que a la hora de comer los nombres vienen sobrando, pero creo
que eran algo así como emparedados, bueno ya, no se que era, pero se veía
delicioso, asi que mejor dejémosle así. Tome uno y empecé a comerlo, en
realidad estaba exquisito, me empecé a preguntar si lo haría ella misma o tal
vez su madre, ¡Ya! Daba igual quien lo habría echo, perdón por tanta tontera,
ya saben, las tonterías van conmigo. Pero cuando terminamos de comer.
“¿Por qué un espejo?”
Muy pocas
veces me preguntan el por que escogí tal o cual regalo, pero no tenia porque
evitar la pregunta, aunque claro, las explicaciones siempre se me hacen
difíciles.
“¿Por qué? Em…este…”
Mis neuronas
a veces pueden ser muy creativas, y a decir verdad, quería ser sincero, decir
el motivo real del por que escogí un espejo blanco sobre cualquier otro
presente posible.
“Por
que tu eres bonita Kanna, pero por alguna razón no me crees cuando te lo digo,
así que si te ves en este espejo...” Tome el obsequio y lo puse
enfrente de ella para que su imagen se reflejara. “Te darás cuenta de que no te
miento, ese es el motivo.”
“Mn…”
Por que me
daba la impresión de que estaba analizando mucho mis palabras, se veía en el
espejo de manera muy analítica. Había una pregunta que quería hacer desde el
día anterior, lo siento no podía evitarlo.
“¿Quién te dijo que eres
fea?”
Dejo el
espejo a un lado y me miro fijamente; tenia esa mirada tan profunda, y sus
pequeños y finos labios me dieron mi respuesta.
“Mi hermana mayor.”
“Debió decirlo en
broma.”
“Ella nunca bromea
conmigo.”
Me dieron
unas descomunales ganas de irle a reclamar a esa “hermana”, ¿como era posible
que le dijera algo así? Se que es normal pelearse entre hermanos, pero sinceramente
no podía comprender. Yo le enseñaría la verdad, así que me acerque a ella y
lentamente la rodee con mis brazos, la abrace, y por primera vez la sentí como
lo que era en realidad, una pequeña y frágil niña de doce años.
“Lo que te dijo no es
cierto.”
Lentamente la
solté, la mire y como siempre estaba ella sin ninguna emoción visible, pero le di como acostumbro…la mejor de mis
sonrisas.
“Pequeña, ¿quieres que
vayamos a los columpios?
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POV. Kohaku o0o0o0o0o0
Aburrido,
aburrido, aburrido, o más bien patético diría yo, ¿Por qué? Simple, es porque
estando en medio de un campo de soccer con un balón en mis manos, daba la
casualidad, obra del destino o no se por que, llámenle como quieran, me
encontraba solo, como que me parecía que todos sabían que iba a ir y
prefirieron quedarse en casa. ¡Rayos! Mejor me hubiera regresado a encerrarme
en mi cuarto, aunque pensándolo bien, no tenía muchas cosas que realizar. Puse
el balón en el suelo y patee con rumbo a la portería, extremadamente obvio,
anote un gol. Me sentí tonto.
“¿Puedo unirme a tu
practica Kohaku?
Por lo menos
le voltee a ver, como signo de que había notado de su presencia, después de
todo solo estábamos nosotros dos en medio del campo.
“Eso supongo.” Respondí de esa forma por que no le
vi el caso a su pregunta si ya iba con rumbo hacia el balón.
“Necesito quitarme la
frustración un rato, perdón si te incomodo.”
“Para nada.” Me pregunto si noto esa visible
mentira.
“Aun no comprendo, ¿hice
algo mal para que Bankotsu me perdiera confianza?”
“Trata de olvidar eso
por favor. Mejor juguemos ¿quieres?”
Con todo el
asombro del mundo me di cuenta de que cerró la boca, mientras yo me relaje un
poco. Empecé a pensar en como le afectaba lo de la novia de Ban a este chico de
enfrente. Bueno, poniéndome en su lugar, que tu hermano el que según tu, te
tiene mucha confianza no te diga una noticia así…, me daba flojera analizarlo,
pero supongo que me doy a entender; en cambio yo pensaba el como se sentiría
Sango, ya que siempre he querido que ella y Bankotsu sean algo mas que amigos,
pero esto me echaba a perder mis deseos.
“¿No que jugáramos? Por
que parece que solo estas viendo crecer el pasto.”
“¡Ya!, a eso iba, solo
estaba pensando las posiciones. ¿Quieres hacer de portero? O ¿quieres que lo
sea yo?”
“Sinceramente me da
igual.”
Se limito a
meterse una lollipop en la boca, se notaba su falta de preferencia por la
posición, pues al ser muy malo para el soccer no creo que una posición
específica le ayudara de mucho, ya que apenas si podía patear al balón sin caerse.
Lo entretenido era verlo sufrir más que la emoción del partido, aunque
sinceramente después de media hora ya me había aburrido. Cuando ya iba a dar
por terminado el juego, Jakotsu hizo señas hacia las gradas, no entendí hasta
que voltee; ahí en las bancas estaba sentado un chico.
“¡HEY!” Movió sus brazos sobre su cabeza con
más intensidad. “¡Si…tu! ¿Quieres jugar con nosotros?”
El muchacho
se acerco a donde nos encontrábamos, ¡vaya! entonces ahora ya éramos tres en el
campo. Descripción del chico de las gradas: bajito como de 1.60, cabello algo
largo de color castaño oscuro, lentes para sol, cachucha y con atuendo
desaliñado, informal en pocas palabras. No lo había visto antes, ¿seria
conocido de Jakotsu?
“¿Acaso necesitan a
alguien mas?” Su
voz era muy suave, un murmullo casi.
“¿Te interesaría
unírtenos? A decir verdad no soy muy bueno en esto, y al parecer ya aburrí a
Kohaku casi de muerte.”
Así que si lo había notado, ¡que observador!
“Me di muy bien cuenta
de eso, pensé que a mi no se me daba el soccer, pero creo que tu me la
ganas…eres pésimo.” Oh
no, Jakotsu hizo una mueca de desencanto, creo que el chico no iba por terreno
seguro al comentar eso.
“Em…” Y mala hora en la que yo no sabia que
decir.
“No te preocupes.” El tipo rió. “Estoy absolutamente seguro que
el soccer es una excepción a tu repertorio de cualidades, después de todo, con
ese rostro y con esa personalidad que demuestras…”
“Lo se, lo se, ¿verdad
que soy guapísimo?”
Y ahora Jakotsu era el que reía, no entendí, ¿acaso me perdí de algo?
“Tu lo has dicho, amigo.
Mucho gusto en conocerte…eh…”
“Jakotsu, ¡AH! y el es
Kohaku.”
“Encantado de coincidir
con ustedes en este lugar, pueden llamarme Abel.”
CONTINUED…


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