Veamos, publicare la segunda parte del fic, y restan cinco capítulos más. Ojala que si alguien lee esta historia les guste mi pareja favorita, el Naruhina.
Serie: Naruto
Status: 2/7
Sinopsis: Ya han pasado más de tres años ¿Y aun me sigue sucediendo igual? ¿Por que no puedo decirle lo que siento? Por eso incluso me había inscrito en esta universidad, para seguir viéndolo por lo menos, pero no esperaba coincidir con él en clase. ¡Que gran error!
TAN OBVIO, PERO POR ALGUNA RAZÓN NINGUNO DE
LOS DOS NOS DÁBAMOS CUENTA…
2. Es
diferente vivirlo que a solo soñarlo, ¡créeme!
¿Les ha pasado que su mente
parece estar trabajando solo en un pensamiento? Pues a mi si, para ser más
exactos, me pasa en este momento. Y mi pensamiento tenía nombre: Naruto
Uzumaki.
Voltee a ver a mis compañeros,
no se ni en que clase estaba así que mejor busque indicios que me dieran una
pista. ¡Ah! Ya lo veo, estoy en la última de mis clases, debo de decir que no
me di cuenta siquiera de cómo llegue al aula correcta, es mas, no recuerdo ni
de que han tratado mis clases de todo el día. Estaba en modo automático creo
yo, pero trate de espabilarme un poco y le di vuelta a las hojas de mi carpeta,
¡wow! Si había apuntado lo de las clases, mi modo automático si que sirve muy
bien, mas de lo que me imaginaria. Mire lo del pizarrón y me puse a
transcribir, dos minutos después el profesor dio por terminada la clase.
Quería llegar a mi cama y
recostarme, me empecé a preguntar si lo que pienso que paso ocurrió de verdad o
solo fue un cruel invento de mi imaginación. Estaba viendo a las demás chicas
pasar a mi lado, unas murmuraban pero no les hice caso, estaba preocupada en
otros asuntos. Me detuve en seco, él estaba ahí parado.
“¡Hola Hinata!”
¿Por qué se acercaba tan
sonriente? ¿Tan de improviso? ¿Tan encantadoramente? Su saludo consistió
básicamente en poner su mano sobre mi hombro, esta vez no pude evitar que mis
rodillas temblaran, aunque no duro mucho, sentí muy pronto como mis sentidos me
abandonaban.
Creo que sobra decir que volví a
desmayarme, aunque esta vez donde desperté fue en mi habitación, Temari mi
compañera de cuarto estaba ahí sentada junto a mi cama, se veía preocupada.
“¡Menos mal! Me diste el susto
de mi vida. ¿Te sientes bien? Puedo hablar a tu casa si deseas.”
“No es necesario, estoy bien.
Supongo que me desmaye por que no he comido en todo el día.”
“Vaya, yo también estaba muy
preocupado. Es la segunda vez que te veo desmayarte, ¿segura que estas bien?”
Mis ojos enfocaron hacia el otro
lado de la habitación, solo para toparse con los ojos inusualmente azules de
Naruto, ¿Qué hacia él ahí? Oh no, no me digan que sigo desmayada y que esto es
un sueño, tal vez si lo es porque el se acerco y se sentó a los pies de la
cama.
“Discúlpame Hinata, sé que aquí
no pueden entrar chicos, pero esta era una emergencia así que pedí permiso para
que tu amigo pudiera pasar.” Menciono Temari.
“Em… si, alguien tenia que
subirte hasta acá. Pero creo deberías de ver a un medico para que sepas la
razón de tus desmayos.” Eso no era necesario para nada, tu eres la razón, la
maravillosa razón.
“No, yo… solo necesito comer
algo, de verdad que estoy bien.”
Sé que si me mirara en el espejo
en estos momentos vería el colorado de mis mejillas, ¿pero que acaso solo yo
notaba mis manos temblar? Ojala así sea, por que seria muy embarazoso que se
dieran cuenta que cada onda de sonido de su voz podían hacerme estremecer. O
tal vez es porque me estaba viendo mis manos muy detenidamente por que no podía
sostenerle la mirada.
“¡Ya se! Entonces, te llevare a
comer como te prometí, eh…de echo… para eso vine inicialmente.”
“¿Eh?”
“Si… tu sabes… veras, quedamos
hace rato… a lo mejor se te olvido, pero como no te dije donde nos encontraríamos…em…
lo siento soy muy distraído a veces.”
“No… yo no…” Parecía que mi
lengua estaba echa un nudo.
“Eh, entiendo… debes de tener
otras cosas que hacer, y con lo de tu desmayo… entiendo si no quieres, no te
preocupes.”
¿Qué? ¡No! ¿Que sucede? Piensa que
me estoy negando a ir… ¿es eso? ¿Cómo puede alguien imaginarse siquiera que me
niegue a algo propuesto por él? Lo que
quería decir era que yo no pensaba que fuera distraído pero… ¿Cómo pudo
malinterpretarlo así? Tal vez tuvo algo que ver lo poco claros que pueden
llegar a ser mis balbuceos.
“Naruto”
Voy a intentar decirlo
lentamente y con el uso de la menor cantidad de palabras que fuera posible.
“¿Si?”
“Vamos…a comer.”
“Claro, vamos.”
Verlo sonreír era una de las
cosas que mas me gustaba hacer, la calidez de esa expresión era asombrosa, y
cuando era a mí a quien sonreía… es… olvídenlo… no puedo expresarlo en palabras.
Me cambie rápidamente y me
despedí de Temari, para esto Naruto estaba esperándome fuera de los dormitorios
de las chicas. Sinceramente me sorprendió verlo esperándome, sabía de antemano
que él no era una persona muy paciente que digamos. Pero algo vino a mi mente
de repente… esto ¿era una cita?
“Hinata, que bueno que no te
arrepentiste de ultimo momento.”
No, lo sorprendente es que él no
se arrepintiera, ¿Cómo podía pensar lo contrario?
“Ah…bueno… ¿A dónde iremos?”
“¡A Ichiraku, a comer ramen!”
También sabia eso, que el era
una fan absoluto del ramen, Neji me lo conto en una ocasión cuando ambos
apostaron a ver quien era el que comía mas ramen en una hora, mi primo perdió y
después se entero que Naruto era casi una maquina devoradora de ramen, eso fue
gracioso.
No hablamos de camino al
establecimiento de comida, ni siquiera al sentarnos pude mencionar palabra
alguna, así que Naruto fue el que se limito a pedir; y… no es por que no
quisiera hablarle, deseaba con cada fibra de mi ser poder tener una
conversación normal con él pero… simplemente no se me ocurría nada que decir.
“Hinata, lo siento… no quiero
que vengas a comer conmigo solo por agradecimiento, puedes irte si así lo
deseas, de veras que si.”
“¿Por agradecimiento? ¿Crees que
por eso acepte venir?”
Ninguna pieza cuadraba en mi
mente, creo que cada una de mis acciones, de mis torpes acciones, estaban
siendo malinterpretadas. Ahora se veía triste, y me dolía en lo más profundo de
mi corazón el verlo así.
“Sé…se que es difícil… tener que
tratar conmigo, y que… yo… no te agrado…”
“¡¿Que no me agradas?!”
“Sé que eres muy unida con Neji…
y nosotros dos hemos tenido dificultades… pero no entiendo, por que… te
desagrado.”
“¿Por qué dices eso?”
“Lo veo… es fácil decirlo, tu
nunca me haz hablado, ni siquiera en la preparatoria.”
Tenia una explicación para eso,
claro que si, ¿pero como puedo decirlo? No es muy fácil solo plantarle cara y
decirle que nunca le he hablado por que soy una cobarde, y prueba de eso son
mis desmayos.
“Pero el otro día… el otro día…
cuando me ayudaste en la clase de inglés, creí que…ah olvídalo.”
“¿Qué fue lo que creíste?”
No quería imaginarme algo que no
fuera realidad, y en este momento que mi cuerpo estaba cooperando era mejor
aprovechar, las palabras que antes se quedaban a medio camino estaban fluyendo
muy bien hacia el exterior.
“Bueno… pensé que tal vez… solo
tal vez… yo no te desagradaba. Y es raro por que siempre he creído que ni
siquiera existo para ti… o algo así… no se me explicar.”
La verdad si no tomo un descanso aquí volveré a
desmayarme sin duda…
Ya saben, si leyeron hasta aquí se les agradecería un comentario, like o simplemente un gracias.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario